Entre enero y junio de 2025, las quejas a las EPS aumentaron un 36% en comparación con el mismo período de 2024. Las principales razones son las barreras de acceso a servicios y tecnologías en salud, que concentran el 93% de los casos. Si la tendencia se mantiene, se proyecta un incremento del 56% para el cierre de año, y las tutelas también han crecido un 16,4% hasta mayo de 2025.
En el contexto actual de las campañas electorales para el Congreso de Colombia de 2026, que están en una fase inicial (noviembre de 2025), las propuestas de los candidatos en materia de salud giran tímidamente en torno a la reforma al sistema de salud actual y la crisis que enfrenta, especialmente en relación con la reforma propuesta por el Gobierno del presidente Petro, pero no se ve el interés necesario para frenar los riesgos de vida que corren los afiliados en las diferentes EPS.
A fecha de 2025, las principales EPS con un número significativo de afiliados en La Guajira incluyen a Nueva EPS, Cajacopi, Sanitas, salud Total, Familiar de Colombia y las indígenas, Anas Wayuú Epsi. Y Dusakawi Epsi, no se dispone de un ranking oficial y detallado del número total de afiliados por cada EPS en el Departamento para el año 2025 pero de todas hay quejas y ellas a su vez cargan con una cartera por no pagos por parte del Gobierno lo que perjudica seriamente su operación y muchas además de intervenidas están en riesgo de su sostenibilidad financiera y viabilidad.
La percepción de los guajiros y colombianos sobre los servicios de salud es mixta: aunque hay satisfacción con la amabilidad y profesionalismo del personal asistencial y altos niveles de cobertura, persisten quejas significativas sobre las barreras de acceso, demoras en las citas y procedimientos, la autorización de tratamientos y la saturación del sistema. Esto se agrava por una percepción de falta de prevención y un enfoque limitado en la atención de la enfermedad en lugar de la promoción y prevención de la salud, lo que lleva a que muchos acudan a remedios caseros o la automedicación, por las barreras hoy encontradas en el sistema.
Los colombianos corren riesgos de salud debido a barreras de las EPS/IPS (Hospitales y clínicas) y problemas en el sistema, como la cancelación de citas, interrupción de tratamientos, demoras en la atención, falta de medicamentos y aumento del gasto de bolsillo. Estos problemas se ven agravados por la insuficiencia de recursos financieros en el sistema, la crisis de algunas EPS y, según informes recientes, el riesgo de que una reforma en salud pueda generar mayor desarticulación y desinformación en el manejo de los servicios.
Hoy los afiliados al sistema de salud están sin dolientes, son personas que, aunque están afiliadas al sistema de salud, no tienen una atención con oportunidad ni calidad, agravándose la situación en aquellos pacientes que padecen enfermedades crónicas y dependen de un tratamiento continuo y en algunos casos de intervenciones vitales.
La incertidumbre continua en los guajiros y colombianos, sigue debiéndose a una crisis multifacética que incluye la ineficiencia del sistema de atención, problemas financieros (como deudas masivas y desfinanciación), dificultades en el acceso a servicios y tratamientos, y la escasez de profesionales en áreas críticas. Esto ha resultado en largas esperas, cierres de servicios médicos, interrupción de tratamientos, aumento de tutelas y deterioro de la calidad del servicio, afectando gravemente la salud mental y emocional tanto de pacientes como de profesionales de la salud. Sin Gobierno, sin ministro, sin gerentes. La salud sin dolientes.








