La noche del viernes 5 de septiembre, una velada en el reconocido restaurante Andrés DC, ubicado en la calle 82 de Bogotá, terminó en emergencia cuando una máquina de humo utilizada para ambientar el lugar presentó una falla y expulsó chispas sobre varios de los comensales. El incidente dejó al menos nueve personas con quemaduras leves y daños en su vestimenta.
El percance ocurrió alrededor de las 10:00 p. m., cuando, según testigos, el equipo comenzó a lanzar partículas incandescentes en distintas direcciones. “Eso chispeaba algo impresionante, parecía ácido, se pegaba a la ropa y la quemaba. Sufrí quemaduras en un brazo y la muñeca; mi saco, suéter, camisa y pantalón quedaron llenos de huecos”, relató uno de los afectados al diario El Tiempo. Varias personas presentaron lesiones en brazos, rostro, manos y espalda; incluso una clienta perdió parte de su cabello al caerle las chispas sobre el cuero cabelludo.
El restaurante emitió un comunicado lamentando lo sucedido y anunció una “revisión técnica exhaustiva” a todos los equipos similares en sus diferentes locales. “Lamentamos profundamente lo ocurrido y ofrecemos disculpas por los inconvenientes causados. Como medida preventiva, hemos decidido suspender el uso de todas las máquinas similares hasta garantizar que no representan riesgo para la seguridad y el bienestar de nuestros comensales”, indicó la empresa.
Este accidente ocurre un año después de que, en agosto de 2024, la bailarina Laura Villamil sufriera quemaduras de tercer grado en el 90 % de su cuerpo durante un espectáculo en el restaurante Andrés Carne de Res, en Chía, Cundinamarca. El nuevo episodio revive las alertas sobre la seguridad de los efectos especiales en este tipo de establecimientos y plantea interrogantes sobre las medidas de prevención que se adoptarán para evitar hechos similares.








