Solían decir los abuelos que circulan más las noticias malas que las buenas, sobre todo en La Guajira, con el agravante de que aquí cunde la mezquindad cuando se trata de reconocerle los méritos y merecimientos a los propios, a los nuestros, no así a los advenedizos de otros lares y a quien se atreve a visibilizarlos a quienes se lo merecen se expone a que lo cataloguen de ‘jalabola’. A ello me expongo con esta nota, obligante para mí, por dos razones: la primera, porque me creo en el deber de hacerlo siempre que las personas de nuestra tierra se destacan, no tanto por la fama como por su prestigio, casi siempre ganado a pulso, aunque para algunos amargados todo lo del pobre es robado. Y la segunda razón: por deferencia del director del Fondo Mixto de la Cultura del Departamento Larry Iguarán Vergara, funjo como Embajador cultural de nuestro Departamento, que ya se asoma a los sesenta años de su creación.
Hago la referencia anterior a propósito de una noticia que tuvo más eco por fuera de nuestro Departamento que en nuestro medio: la reputada escritora, periodista y activista wayuú Vicenta María Siosi Pino ocupó el segundo lugar en el podio de los ganadores del Premio de Novela Corta que lleva el nombre del recordado y reconocido escritor del Caribe Roberto Burgos Cantor en su versión del 2025, el cual es organizado por la Pontificia Universidad Javeriana en alianza con el Grupo Planeta, con su obra ‘Invierno en la tierra del pan’, concursando y compitiendo con 127 manuscritos más provenientes de Colombia, España, Argentina, Ecuador, Uruguay, Estados Unidos e Islandia. Su obra fue considerada y ponderada por el jurado “por su profundidad poética, su innovación temática y estructural, así como por el abordaje de las tensiones culturales desde una mirada indígena comprometida con la realidad social de La Guajira”. ¡Tremenda proeza!
A sus 59 años cumplidos, desde que vino al mundo un 29 de septiembre de 1965 en la Ranchería ‘San Antonio de Pancho’, en el seno del clan Apshana, ha tenido un largo y arduo trasegar animada siempre por su espíritu de superación. Ella está muy orgullosa de su etnia y se ufana de ello. Que sea ella quien lo diga en sus propias palabras: “soy y seré wayuú porque mi abuela lo era y mi mamá también. Cuando muera me enterrarán en ‘Pancho’. Soy wayuú: tengo un cementerio, una ranchería y un pasado histórico”.
Bien se ha dicho que el éxito en la vida es un cruce de caminos entre la oportunidad y la preparación. Y así lo entendió ella, cuando a los 8 años partió desde su Ranchería para Riohacha, la capital de La Guajira, en donde pudo continuar sus estudios hasta graduarse de bachiller en el Colegio Divina Pastora, regentado por los sacerdotes capuchinos, el mismo en el que cursé yo también mis estudios secundarios. Y tempranamente descubrió en ella su vocación por el periodismo a raíz de una charla que le escuchó a una periodista del diario El Tiempo, en un ejercicio programado por el Colegio, con el ánimo de despertar en los alumnos su vocación profesional. Fue así como se graduó de comunicadora social en la Universidad de la Sabana, luego se especializó en Planificación del desarrollo en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y atraída por el maravilloso arte de escribir se graduó de Magister en Escrituras Creativas en la Universidad Nacional de Colombia.
Ella ha sido una autora muy prolífica. Uno de los primeros reconocimientos a su obra lo obtuvo de parte del antiguo Colcultura, haciéndose acreedora a un premio-beca y no fue propiamente en el género de la novela o la poesía sino una bien lograda investigación fílmica que plasmó en un documental sobre el ‘Origen y fuerza del matrimonio wayuú’ y ‘Fiesta de los embarradores de Riohacha’. Obtuvo también el premio del concurso nacional de Literatura infantil auspiciado por Comfamiliar del Atlántico con su obra ‘La señora iguana’. Esta última fue publicada recientemente por la editorial Norma.
Luego vendría una seguidilla de obras publicadas de su autoría, entre las cuales se destacan: ‘Esa horrible costumbre de alejarme de ti’ (Universidad de La Guajira), ‘El honroso vericueto de mi linaje’ (Universidad de La Guajira), ‘El dulce corazón de los piel cobriza’ (Fondo Mixto de Cultura Guajira), ‘La señora iguana’ (Editorial Norma), ‘Juegos de los niños wayuú’ (Dirección de Cultura Guajira), ‘Danza de tortugas en el mar’ (Fondo Mixto de Cultura Guajira), ‘Cerezas en verano’ (2017, Universidad del Valle y Editorial Aurora Boreal). Cabe destacar que ella, como otros tantos exponentes de las letras de La Guajira han recibido un gran apoyo de parte del Fondo Mixto.
Sus escritos han trascendido allende las fronteras de su Ranchería, de La Guajira y de Colombia. Fue así como la revista Siècle 21 tradujo al francés su cuento ‘El bebé duerme’. De Paul University, en su revista Diálogos, publicó en inglés su carta dirigida al entonces presidente Juan Manuel Santos en defensa del río Ranchería. La revista Latin American Literature Today, de la Universidad de Oklahoma, publicó en inglés su cuento ‘No he vuelto a escuchar los pájaros”. Cabe destacar que cuatro de sus cuentos fueron compilados en la antología ‘Hermosos invisibles que nos protegen’, publicado por la Universidad de Pittsburgh. Su libro ‘Cerezas de verano’, contentiva de nueve de sus cuentos fue publicado en danés por la Editorial Aurora Boreal de Dinamarca en 2020.







