Colombia vivió momentos de angustia la mañana del domingo 8 de junio tras registrarse un potente sismo de magnitud 6.5, cuyo epicentro fue localizado en el municipio de Paratebueno, en el departamento de Cundinamarca. El movimiento telúrico, reportado a las 8:08 a.m. por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), se sintió con intensidad en Bogotá y en gran parte del centro del país.
El temblor, que tuvo una duración prolongada, provocó escenas de pánico entre la población. Muchos ciudadanos evacuaron de inmediato edificios residenciales y oficinas, mientras otros buscaron resguardo en espacios abiertos. En redes sociales circularon numerosos videos que mostraban los estragos causados por el fenómeno natural: viviendas completamente colapsadas, grietas en muros, objetos caídos dentro de los hogares y fragmentación de algunas vías.
El municipio de Paratebueno fue el más afectado, según los primeros reportes. Allí se documentaron los daños materiales más graves y se confirmó que al menos cuatro personas resultaron lesionadas. Las autoridades locales, junto a organismos de socorro, adelantan labores de atención a las víctimas y evaluación de los daños estructurales.
Durante el resto de la mañana, el Servicio Geológico Colombiano registró varias réplicas en la misma zona. La primera ocurrió a las 8:20 a.m. con una magnitud de 4.0, seguida por otra a las 8:40 a.m. de 4.6 y una tercera de 3.8 más tarde. Estas réplicas mantuvieron en alerta a la población, especialmente en Cundinamarca y departamentos vecinos.
Las autoridades recomendaron a la ciudadanía no regresar a edificaciones que presenten daños visibles hasta que sean revisadas por expertos, así como mantenerse informados a través de canales oficiales. Mientras tanto, los organismos de gestión del riesgo y de atención de desastres continúan monitoreando la situación y coordinando la asistencia humanitaria para las familias afectadas.








