En un giro inesperado dentro del trámite legislativo de la reforma laboral 2.0, la senadora Aída Avella, integrante del oficialista Pacto Histórico, anunció que presentará una ponencia alterna al texto unificado que había sido respaldado por la mayoría de los ponentes de la Comisión Cuarta del Senado.
Aunque se había anticipado la radicación de una única ponencia positiva para el tercer debate, Avella confirmó que el próximo lunes entregará su propia versión del articulado, más alineada con la propuesta original del gobierno del presidente Gustavo Petro. La decisión revela tensiones internas en el bloque oficialista frente a aspectos sustanciales de la reforma.
Entre los puntos que generarían discrepancias con la Casa de Nariño y que están incluidos en la ponencia mayoritaria —suscrita por siete de los ocho coordinadores ponentes y con el respaldo preliminar de 14 de los 15 senadores de la comisión— figuran la exclusión de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) del pago del recargo nocturno, una medida que impactaría a más del 90% del tejido empresarial nacional.
Asimismo, el Ejecutivo cuestionaría el establecimiento de un recargo del 75% para el trabajo en días festivos, la posible eliminación del artículo que suprime el contrato sindical, y la decisión de conservar el contrato especial de aprendizaje del SENA en lugar de transformarlo en una relación laboral directa.
Con este nuevo escenario, se prevé un debate más complejo en el Senado, donde la reforma laboral, una de las principales apuestas del actual gobierno, deberá sortear divergencias tanto externas como internas antes de su eventual aprobación.








