En el Festival de la Leyenda Vallenata versión 58, fue uno de los buenos festivales realizado hasta ahora, las inscripciones en las distintas categorías fueron muy nutridas. En la categoría profesional se inscribieron 71 acordeoneros profesionales, de ahí para la segunda ronda clasificaron 25 acordeoneros, para la semifinal 15, para la gran final 6 acordeoneros.
La fundación para definir la corona de la versión 58, escogió 5 personas de altas calidades, cualidades y conocedores de la música vallenata, a Álvaro Cuello Morón, Raúl “el Chiche” Martínez, José Carreño, Carlos Bloom, Rodolfo Molina Meza.
En este tipo de eventos es normal que cada uno tenga sus acordeoneros favoritos, pero el fanatismo desmedido no puede poner en duda la decisión trasparente de los jurados declarando Rey a Iván Zuleta, la capacidad interpretativa y ejecución, su toque fue netamente vallenato, homologando en sus notas a los grandes juglares que han sido reyes, Íconos de la música vallenata, esa nota lírica, llena de mucha cadencia y armonía acompasada, se sintió con claridad rítmica, los pitos y los bajos en cada uno de los 4 aires vallenatos, la serenidad que tuvo como un gran maestro, en sus presentaciones cambiaba sus canciones alusivas a su dinastía como señal de homenaje a sus ancestros, cambió la ejecución rápida por notas cadenciosa, se sintió el vallenato que vanagloriaba Consuelo Araújo, por eso la dedicatoria de su corona.
Con la aparición de la nueva generación de acordeoneros trae consigo como hito evolutivo de la música vallenata, la ejecución rápida de los aires vallenatos en los festivales y en cierto grado nos acostumbramos a ese tipo de ejecución, innegablemente los finalistas ninguno perdió la esencia vallenata y una impecable ejecución, por la calidad de sus magistrales presentaciones todos merecieron ser Rey.
En la culminación del Festival ha habido toda clase de comentarios a favor y en contra, eso es normal, pero hay que resaltar por qué la decisión que llevó a Iván Zuleta a participar en el Festival, él sintió que tenía una deuda con su dinastía y consideró inadmisible que una de las dinastía más proliferas e importantes de la música vallenata no tuviera un Rey Vallenato Profesional y ahí su decisión, y asume la responsabilidad de llevar sobre sus hombros, la representación de su dinastía; tamaña responsabilidad, tocó como un juglar, tocó con el alma, glorificó su triunfo a la familia.
Iván Zuleta no es un aparecido, arrancó de la liga menor a la mayor, 4 veces se presentó al Festival de la Leyenda Vallenata y 4 veces fue Rey. En 1987 y 1988 fue Rey Vallenato Infantil, en 1994 se presentó en la categoría aficionado y fue Rey, en 2025 se presentó en la categoría profesional y fue Rey. Es fácil sacar conclusión quién es el acordeonero Iván Zuleta.
Lastimosamente algunos periodistas se creen profetas del folclor y no admiten equivocación y defienden sus tesis equivocadas a costa de desafuero y charlatanería, menospreciando un triunfo ganado en franca lid y por no ser de su simpatía han querido opacar el triunfo de Iván, han puesto en tela de juicio la credibilidad de los jurados de la final. Iván Zuleta no necesitaba ni padrino ni ayuda.
Dentro de la caterva de críticos destructivos, hay un presidente de uno de los festivales importantes de nuestro acervo cultural, es antiético que ponga en tela de juicio a selectos jurados y a la Fundación del Festival Vallenato por el resultado de la final categoría profesional, pero decía mi abuelo, “el ojo no mira para adentro”, en su festival hay muchas críticas de manejo en todos los sentidos y decisiones.
Hay un hecho que no podemos pasar por inadvertido que engrandece más a Iván Zuleta, su oneroso premio no lo va a recibir, lo va a donar a habitantes drogadictos de la calle para regenerarlos y reincorporarlos a la sociedad, va gestionar para conseguir inicialmente 50 acordeones para donarlos a niños talentosos que no tengan cómo comprar un acordeón.
En estas líneas describo la semblanza de un gran artista, que nació para ser grande.








