El presidente Gustavo Petro, acompañado del ministro de Defensa, Iván Velásquez, firmó el decreto 1231 de 2024, que redefine el uso proporcional de la fuerza por parte de la Policía Nacional. Esta nueva normativa modifica el decreto 1070, estableciendo que los uniformados “no podrán usar medidas extremas, como la fuerza potencialmente letal, para salvaguardar un bien jurídico o bienes materiales que resultan inferiores a la vida”.
El decreto, que consta de 18 páginas y fue expedido el pasado 3 de octubre, abarca a todo el personal de la Policía, enfatizando el respeto a los derechos humanos y la seguridad ciudadana; establece que los uniformados deben actuar con mínima intervención estatal, priorizando medios como la disuasión verbal y el diálogo. Asimismo, recalca que los procedimientos policiales deben ajustarse a las normativas nacionales e internacionales de derechos humanos.
Este enfoque también será aplicado a la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Esmad), que solo podrá utilizar fuerza cuando sea estrictamente necesaria, proporcional y racional para cumplir con un objetivo legítimo de ley. Se prohíbe el uso de más fuerza de la que sea razonablemente necesaria para dispersar una reunión, prevenir delitos o realizar detenciones.
El decreto establece un plazo de 18 meses para que se actualicen todos los actos administrativos internos que contradigan sus disposiciones, garantizando que las intervenciones policiales se ajusten a este marco legal, que promueve un enfoque centrado en la protección de la vida y la minimización del uso de la fuerza.








