Décadas de los 80 y 90, registraron exitosos indicadores socioeconómicos y políticos sensatos para la economía del Cesar y La Guajira. Inevitable expresar esa efervescencia política, la identidad de partidos y el derecho constitucional que ampara al electorado y que mostraron a través de sus oratorias públicas la sensatez y el picantico social ante las necesidades básicas y el clamor de un pueblo
Dicho esto, el panorama es distinto, alcaldes municipales y distritales con investigaciones preliminares por resolver, con antecedentes y conductas reprochables y frágiles políticas de gobierno y gobernanzas en las administraciones del país, acompañadas por la corrupción y el telón del proselitismo.
La revocatoria del mandato está regulada en la Ley 134 de 1994 y en algunas disposiciones de la Ley 741 de 2002, y dispone “(…) La revocatoria del mandato es un derecho político propio de las democracias participativas, y a la vez, un mecanismo de control político en la cual un número determinado de ciudadanos vota para dar por terminado el mandato de un gobernante, antes de que finalice su periodo institucional.
La Ley 741 de 2002 establece que la revocatoria del mandato procederá si se cumplen dos requisitos: (I) que haya transcurrido al menos un año del mandato del funcionario que se pretende revocar; y (II) que la solicitud de revocatoria esté apoyada por un número de ciudadanos que alcance, al menos, el 40% de los votos que obtuvo el funcionario elegido.
Si no se alcanzan los votos mínimos a favor de la revocatoria, el servidor público continuará ejerciendo sus funciones. Pero s el mandatario es revocado, será removido del cargo, en los términos de lo expuesto por el artículo 72 de la Ley 134 de 1994 y el proceso pasa a la siguiente etapa”.
La efectividad del derecho a la revocatoria resulta del cumplimiento precitado y los ciudadanos obedezcan con los preceptos en la ley, requisitos que demostrarán la idoneidad de firmas y soportando la procedencia de los recursos y dineros a financiar las mismas, so pena de incurrir en irregularidades y eventual suspensión por el CNE. De tal modo, las entidades les ostenta el deber constitucional en tiempo, modo y lugar adelantar lo necesario y a los interesados bajo el principio de la buena fe.
Máxime, los derechos constitucionales expuestos son inherentes a toda persona de conocer, denunciar, solicitar y por supuesto proponer con objetividad al fortalecimiento de la institucionalidad, el interés general al desarrollo económico y educativo como base fundamental de una sociedad.
Hoy por hoy, el descaecimiento económico, la desconfianza en la gestión pública han marcado ineficiencia e insensibilidad social por la ausencia de proyectos que incentiven el emprendimiento, el desarrollo municipal y departamental. Así las cosas, muchos alcaldes están inmersos en este proceso de revocatoria del mandato.
Si bien es cierto, la finalidad de la política social y de Estado, se considera como el arte de gobernar con observancia a hechos reales, políticas de inversión equitativas y la distribución de recursos por el bien común.
A propósito los conceptos de administración y gestión pública, ejecución de la contratación pública y la garantía de derechos políticos adheridos a los sufragantes, deben ejercerse con diligencia y decoro por tratarse de dineros públicos.
Por otra parte, los candidatos que aspiran ocupar una curul en el Congreso de la República tienen varios de estos desafíos para sus territorios, tales como el desempleo, la inseguridad, la extrema pobreza, la improvisación en la reactivación económica, el descontento e insensibilidad social entre muchos.
El 13 de marzo, día Constitucional que todo ciudadano ejercerá el derecho de elegir y ser elegido, el pueblo electoral revocará o confirmará mediante su voto en los tarjetones aquellas propuestas sensatas, medibles y viables por los candidatos nuevos y congresistas activos en calidad de candidatos a ocupar una curul
Corolario, aplaudible a los congresistas, de manera diligente lograron honrar su palabra, principio rector de la política con democracia, liderazgo, generación de empleo y emprendimiento ante un pueblo agobiado de falta de oportunidad y la desesperanza socioeconómica y sociopolítica.








