A propósito del Día Mundial de la Radio, que se celebró el sábado 13 de febrero, Dalima Rieder, conocida como ‘Mima Guao’, contó cómo fue su proceso para posicionarse en la radio barranquillera y estadounidense.
En conversación con el programa Cuarentena del Sistema Cardenal, dijo que la radio fue una pasión que heredó de su padre Mauricio Rieder Guao.
“Gracias a Dios tuvimos una carrera muy bonita que comenzó desde muy jovencita; mi papá Mauricio Rieder Guao, un reconocido locutor de Barranquilla y la Costa, yo le seguí los pasos aunque cuando era niña él no quería que yo me dedicara a eso, prefería que fuera cualquier otra cosa que no tuviera que ver con el mundo de los medios”, dijo.
Señaló que lo más significativo que le ha dejado la radio indiscutiblemente es el cariño de la gente, porque no solamente ha sido una locutora que hace entretenimiento, sino que trató a través de sus programas hacer una obra social.
“Buscando premios para mis oyentes, para mis escuchas amas de casa o ingenieras del hogar y bueno, se creó una linda relación que aún conservo con muchos radioescuchas por mi paso por la radio colombiana”, agregó.
Expresó que el mayor reto laboral que ha tenido, fue hacer radio fuera de Colombia, “porque no somos profetas fuera de nuestra tierra”.
“De pronto mi incursión en la radio colombiana no fue difícil, en ese momento era una época en que la gran mayoría de voces en la radio eran masculinas, pero bueno logramos hacernos un campito con una locución diferente en ese momento. Yo inicié haciendo radio de camino con Jairo Pava, hacía un segmento con él y era la única voz femenina que estaba en ese momento en Rumba Estéreo. En ese momento era un ícono de la radio Joyce Lozano y ella era mi ejemplo a seguir, ya ella era una dama de la radio y pasó el tiempo y empezamos a tomar un poco de reconocimiento”, agregó.
Sin embargo, cuando llegó a Las Vegas, Estados Unidos, se dio cuenta que todo ese reconocimiento de nada le servía y debía comenzar una carrera de ceros.
“Tú aquí no eres nadie, no importa si tú fuiste número 1 en tu segmento o en tu franja en Colombia, no importa si estuviste en las mejores empresas de radio, aquí tú tienes que demostrar quién eres tú. Afortunadamente yo pienso que Dios ha estado de mi lado, para mí fue un reto hacerme un espacio en la radio estadounidense”, dijo.
Precisó que lo más difícil de incursionar en ese nuevo mundo, fue neutralizar su acento costeño.
“En Colombia uno conoce sus radioescuchas y sabe como metérsele, pero cuando tu llegas a un país donde no solamente tienes público colombiano sino de todas las regiones, de Centro América, españoles, argentinos, es más difícil crear un acento neutro, es más complicado pero uno tiene que soltar un poquito su esencia costeña para encajar un poco mejor y eso fue un reto para mí, soltar mis términos barranquilleros, costeños, colombianos, tratar de buscar esa neutralidad el acento para no rayar en el que te está escuchando”, sostuvo.
No obstante, aseguró que seis años después de vivir en Estados Unidos, extraña su tierra.
“Extraño la comida, tanto así que tocó aprender hacer bollo de mazorca, arepa de huevo, ajiaco. La gastronomía colombiana es hermosa, maravillosa, si te puedo decir que aunque hemos aprendido a comer de otras culturas, como se dice, se le amplia el paladar a uno, pero no dejas de extrañar la tuya. Extraño mucho a mis papás, mis sobrinos y el calor humano de Barranquilla se extraña”, concluyó.
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