Mientas en toda Colombia el mes de septiembre es esperado para celebrar amor y amistad, en Villanueva hay algo más que celebrar: algo maravilloso, algo lindo y encantador que nos hincha el corazón y nos hace sentir aún más villanueveros.
Como villanuevera les digo que septiembre es el mes que más esperado para mí y cuando llega me siento muy feliz, sentimiento que he vivido desde siempre. En este mes la tierra llama, la Cuna de Acordeones nos convoca a la casa, porque tenemos una cita muy especial con Santo Tomás de Villanueva, nuestro santo patrono, el que intercede ante Dios por todos los villanueverosy por quienes acuden a él con fe, ese que tanto ama a sus hijos tirapiedras y que con su bastón siempre nos ayuda a sostener, a pesar de las adversidades.
Desde niña tengo ese hermoso recuerdo en el corazón, todos los 18 de septiembre escuchar por la madrugada esa alborada anunciando esta gran fiesta patronal, llegar a la iglesia felices vestidos de alegría para encontrar nuestra hermosa casa de Dios despampanante, divina, esperando a todos sus hijos con amor. Es maravillo entrar y escuchar “Eres grande ante Dios y ante el Mundo; eres templo de ciencia divina; eres luz que a este pueblo ilumina; con fulgores de fe, unión y paz”, este sentimiento es algo indescriptible que podemos vivir. También esperamos la procesión porque sabemos que nuestro Santo Tomas sale a las calles de su pueblo acompañadode sus fieles devotos a reafirmar ese lazo de amor y confianza por esta tierra que lo acogió como patrono y se siente feliz de venerarlo con fervor porque ha visto en él esa compañía milagrosa de intersección ante nuestro señor.
Ahora todos entenderán ese encanto que tiene septiembre para los villanueveros, porque nos unimos con amor y amistad en esta fecha especial, nos abrazamos, nos reencontramos, nos brindamos todas esas manifestaciones de cariño con aquel amigo y hermano que viene desde fuera a celebrar las fiestas patronales de su tierra y los que tienen la dicha de vivir en Villanueva siempre reciben a los que llegan con los brazos abiertos porque todos somos una gran familia y nos sentimos orgullosos de esta linda tierra encantadora que nos vio nacer y nos hace seres únicos y especiales, no hay nada más lindo que sentirse y ser villanuevero. Como cachete lo dice en su canción “yo nací en un pueblo sano colmado de encanto y mucha diversión, a donde se canta un vallenato en el fondo de un patio o en cualquier callejón, yo nací donde bridan amor por las calles en bandejas de plata, a donde la luna se resalta tan igual como el radiante sol…” y si Villanueva sigue con sus tradicionales costumbres que hacen ley, que llaman y convocan a hijas como yo, que a donde quiera que este para mi es un deber del alma acudir a mi casa, a mi pueblo, a mi iglesia en esta fecha especial –inclusive el 25 de septiembre, octava de Santo Tomás–.
Por eso hoy agradezco a Dios y a Santo Tomás de Villanueva esta oportunidad de vida que me permite siempre ir con amor a coleccionar recuerdos de alegría que regocijan mi almaen mi hermosa tierra, a vivir esta bonita experiencia de sentido de pertenencia con mi pueblo, mis costumbres, mi dinastía, mis fiestas, mi iglesia, mis hermandades, mi familia, mi todo. Cada septiembre que pasa yo me siento aún mas villanuevera y es por eso que quiero tocar las puertas y el corazón de mis paisanos y todos lo que sientan amor por esta tierra para que con alegría cumplan esta cita y vivan esta hermosa experiencia.








