El presidente del Senado, Honorio Henríquez, presentó una impugnación contra el fallo del juez quinto laboral del circuito de Bogotá que, al resolver una acción de tutela, ordenó al presidente Abelardo De La Espriella y al jefe del Legislativo ofrecer excusas públicas por el acto religioso realizado durante la ceremonia de posesión presidencial.
La decisión judicial consideró que dicha actividad habría desconocido la neutralidad que debe mantenerse en este tipo de actos. Frente a esto, Henríquez sostuvo que las actividades incluidas durante la ceremonia fueron aprobadas de manera colegiada por el Congreso en pleno, por lo que, según su posición, las eventuales responsabilidades no pueden recaer de manera individual sobre quienes encabezaban la ceremonia.
El presidente del Senado también fundamentó su impugnación en principios relacionados con la inviolabilidad parlamentaria, la independencia entre las ramas del poder público y la autonomía del Congreso. Además, defendió la pluralidad de credos que, según señaló, quedó expresada durante la jornada del 7 de agosto, fecha en la que se realizó la posesión presidencial.
La acción del presidente del Senado se conoce después de que el mandatario ofreciera excusas públicas el pasado domingo por el acto cuestionado. Durante una alocución desde la sede presidencial alterna en Barranquilla, De La Espriella explicó que la ceremonia de transmisión de mando hacía parte del orden del día de la sesión conjunta del Congreso de la República, aprobado el mismo 7 de agosto.
El jefe de Estado señaló que la elaboración del orden del día corresponde a las mesas directivas del Congreso y que dentro de este se incluyó un punto denominado ‘invocación’. De esta manera, sostuvo que la actividad religiosa hacía parte de una programación aprobada por la corporación legislativa.
De La Espriella también manifestó que, aunque profesa la fe católica, reconoce la separación entre la Iglesia y el Estado y aseguró que, desde sus funciones como presidente, garantizará las libertades y derechos de todos los colombianos, independientemente de sus creencias religiosas.
El mandatario afirmó que la Constitución protege tanto la libertad de quienes profesan una religión como el derecho de quienes deciden no hacerlo. En ese contexto, ofreció disculpas si la ceremonia generó incomodidad u ofensa entre algún ciudadano.
Con la impugnación presentada por Henríquez, el debate jurídico continuará en torno a la realización del acto religioso durante la posesión presidencial y a la responsabilidad que podría atribuirse por su inclusión en la ceremonia. El presidente del Senado mantiene que la decisión fue adoptada de manera colegiada y que debe tenerse en cuenta la autonomía del Congreso y la pluralidad religiosa manifestada durante el acto.








