En diciembre pasado, mi hermano Ismael Darío Fernández Gámez, actual gerente de Telecaribe, requirió los servicios cardiovasculares especializados, incluido una cirugía de alta complejidad de la Fundación Clínica Shaio, catalogada como el primer centro cardiovascular creado en Colombia, que inició labores el 12 de abril de 1957 y desde entonces ha marcado la historia de la cardiología en el país y en el mundo.
A pesar de los riesgos advertidos por la dirección científica de la institución de salud y el cirujano responsable de la intervención invasiva, el procedimiento se desarrolló exitosamente en los tiempos programados.
Esa positiva operación, como todas, responde a la misión histórica de ser una institución con excelencia en la atención, investigación y educación en medicina cardiovascular y de alta complejidad, con responsabilidad social, porque cuenta con el talento humano idóneo, tecnología de punta e innovación para garantizar el cumplimiento de altos estándares de calidad, seguridad y humanización en la atención.
El compromiso, trabajo en equipo, actitud de servicio, innovación, liderazgo institucional y servicio humanizado son los valores que la identifican.
De todos los recursos con que cuenta, el humano es el más importante, y damos fe de ello porque somos usuarios desde 2016 de la Clínica Shaio, y lo confirmamos con la atención prestada a Ismael hace apenas un mes.
En su recuperación, postoperatorio y control nos encontramos con dos villanueveros que forman parte de ese equipo de profesionales de óptimo desempeño, Edgar Felipe Quintero Valera y Víctor Daza López.
El primero, es hijo del paisano Edgar José Quintero Olivella y Marta Ruby Varela Rayo. Médico cirujano, especialista en epidemiología, magíster en medicina estética, candidato a doctor en nutrición. Docente en dermatología y médico en gestión hospitalaria. En la actualidad se desempeña como coordinador de hospitalización de la clínica Shaio
El segundo, es hijo del profesor Lucas Daza y Flor López, médico cirujano y especializado en radiología. Forma parte del departamento de imágenes diagnóstica de la Shaio.
A los dos galenos de Villanueva adscritos a la primera clínica cardiológica de Colombia, América Latina y el Caribe, que se distinguen por su profesionalismo, entrega, compromiso, nuestros reconocimientos y gratitud por los servicios prestados a Fernández Gámez a través de esa altruista academia que integra docencia, investigación y proyección a las comunidades más vulnerables relacionadas con enfermedades cardiovasculares.
Proponemos al Concejo municipal de Villanueva que tenga la grandeza de declarar ‘hijos ilustres’ a los doctores Quintero Valera y Daza López.
Los dos son embajadores y personeros en la Shaio de todos los villanueveros y villanueveras que requieran los servicios de cardiología en todos los niveles de esa rama de la salud.
Los dos honran, como profesionales comprometidos, su adscripción gentilicia de villanueveros de corazón en la clínica Shaio.








