Hace muchos años existe en Villanueva un programa maravilloso que puede ser la rendición cultural y económica de este olvidado municipio del sur de la Guajira, ya que se trata sobre la creación del Parque Cultural de Villanueva Cuna de Acordeones.
El doctor Rodrigo Dangond Lacouture siempre ha vivido interesado en este importante proyecto; pero los alcaldes que han pasado por las distintas administraciones no le han parado bola para que se haga efectivo este maravilloso programa.
Rodrigo Dangond, vemos que nos dice al respecto: Piensa que en Villanueva podría hacerse algo parecido con su Festival Cuna de Acordeones. Considera que para ello le hace falta un escenario adecuado. Y él ha pensado en luchar por esa causa. Propone que se aproveche un lote de cuatro hectáreas, en donde en el pasado funcionó la desmotadora de algodón. Era propiedad del desaparecido Instituto de Mercadeo Agropecuario (Idema), y hace varios años fue donado al Municipio de Villanueva. Ahora está allí como un bien mostrenco. Dangond Lacouture tiene la idea entre ceja y ceja de construir en ese terreno un escenario multipropósito, cultural, folclórico, deportivo y educativo. Un estadio municipal con capacidad para 10 mil personas.
Tendría además una piscina olímpica, área para niños (con tobogán, tiovivos, brinca brinca, caballitos y demás). Contaría con un gimnasio al aire libre, una ciclorruta, un museo del acordeón. La tarima llevaría el nombre de Emiliano Zuleta Baquero, como un homenaje a ese gigante del folclor guajiro.
Los otros escenarios y quioscos con que contaría el parque llevarían el nombre de juglares y folcloristas de Villanueva, como lo son ‘Poncho’ Zuleta, Emiliano Zuleta Díaz, Israel Romero, Jorge Celedón, Orángel ‘El Pangue’ Maestre, ‘Ponchito’ Cotes Jr. Daniel Celedón, ‘Beto’ Murgas, Rosendo Romero.
El actual escenario del Cuna de Acordeones sería intocable. La tarima Escolástico Romero serviría para eventos de variada índole social, cultura, musical, cívica y escolar.
El parque podría ser un espacio con fines culturales, folclóricos, pedagógicos de preparación física, de espectáculos internacionales y, por supuesto, para el Festival Cuna de Acordeones. Propone que el proyecto se haga con parte de las regalías que recibe el Departamento de La Guajira.
Ya logró, con el apoyo de la Administración Departamental, por intermedio de la Secretaría de Obras Públicas, al frente de la cual está la doctora Yulitza Pimienta, hacer los planos para lo que sería Parque-Coliseo Cuna de Acordeones. Y en su momento esos planos, con su respectiva exposición de motivos, ya fueron aprobados y le fueron enviados al entonces ministro de Comercio y Turismo, el samario Sergio Díaz-Granado Guida.
Lo ideal sería que ese interesante proyecto llegue a feliz término. Es un clamor del pueblo villanuevero y sería un primer paso de La Guajira para empezar a visualizar la importancia de una de sus más preciadas riquezas: su música, su folclor, su cultura.
Sería, además un ejercicio vital de justicia histórica, pues casi todos los legendarios juglares que han enriquecido la cultura vallenata, e inclusive el Festival de la Leyenda Vallenata, son oriundos de La Guajira.







