El Festival Cuna de Acordeones es el evento cultural y folclórico más importante de nuestro municipio Villanueva, fue creado para exaltar, defender y difundir la tradición de la música vallenata; representa nuestro orgullo por ser tierra de grandes maestros del acordeón, tenemos el mejor acordeonero del mundo tenemos grandes compositores e intérpretes del folclor vallenato.
La máxima autoridad del Festival Cuna de Acordeones es su junta directiva, miembros con voz y voto para deliberar y tomar las decisiones correctas. En el contexto de una organización, corporación o fundación que organiza un festival folclórico y cultural, como el Cuna de Acordeones, la junta directiva y la asamblea general son los dos órganos de Gobierno principales, pero tienen funciones, jerarquías y miembros muy diferentes. Para evitar que un festival folclórico y cultural como el nuestro, que haya agotado ya un modelo de 47 años desarrollándose y no sucumba, la clave principal es evolucionar de un modelo de espectáculo pasivo a uno de experiencia comunitaria viva e interactiva. No se trata de cambiar las tradiciones, sino de transformar la manera en que se gestionan, se comunican y se consumen. Nos llegó la hora de innovar en la programación y en el formato, de nuestro patrimonio más importante.
47 años haciendo lo mismo, con improvisaciones, lejos de una planeación oportuna, falta de socialización frente a una comunidad celosa de su patrimonio cultural más precioso; antes de montar un bloque de búsqueda para culpar a alguien, debemos de una manera propositiva, abrir el debate temprano; existen unos estatutos que le permiten a cualquier villanuevero ser parte de la asamblea y en el mismo documento se contempla cómo se puede llegar a ser parte de la junta directiva; la asamblea general, es el máximo órgano de Gobierno y de toma de decisiones de la entidad ‘Fundación Cuna de Acordeones’, la asamblea es quien elije a la Junta directiva y ésta a su vez, organiza el festival. Ellos y ellas, representan la totalidad de los miembros asociados; la asamblea general, define los estatutos, aprueba los informes financieros, elige a los miembros de la junta directiva y decide el rumbo general que tomará el festival a largo plazo y eso es lo que nos a pasado, no hemos sido visionarios ni planificamos el mediano y ni el largo plazo.
¿Qué debe saber la comunidad? Que los socios fundadores, las personas o entidades que crearon la fundación, harán parte de la asamblea por derecho propio, que existen unos socios activos o adherentes, que son los gestores culturales, artistas, líderes comunitarios, personas interesadas que aporten buenas ideas o patrocinadores que se han afiliado formalmente a la organización cumpliendo con los estatutos. En algunos festivales incluyen a los representantes institucionales, a quienes se les da un espacio con voz y voto, a delegados de la Alcaldía, a la Gobernación, al Ministerio de Cultura, para comprometerlos de una manera más directa.
Nos llegó la hora de evolucionar, la hora del compromiso, y esta evolución debe iniciar desde la asamblea general, definiendo como parte del consejo directivo a miembros que tengan experiencia en gestión cultural, leyes, finanzas, administración o relaciones públicas para garantizar el éxito de nuestro festival. Para que nuestro festival Cuna de Acordeones, ya cerca de las bodas de oro con 47 años de trayectoria, mantenga su renombre y siga siendo exitoso.
La clave absoluta radica en equilibrar la preservación de la tradición con la modernización de su gestión y experiencia. Mantener vivo un legado de casi medio siglo exige evolución, no estancamiento. El tema va más allá de los conciertos, los talleres interactivos de danza, ferias gastronómicas nativas, muestras artesanales y espacios de narración oral, que nos muestre, es una tarea para analizar, fortaleciendo ya lo existente.
En lo académico, seguir manteniendo el prestigio del festival organizando simposios, foros y debates sobre la preservación cultural del patrimonio ya que Villanueva es reconocida nacional e internacionalmente.
Todos estos cambios de obligatorio cumplimiento no son caprichos de una junta directiva ni de una Administración municipal, esto no es para críticas malsanas, esto tiene un costo económico, tiene un costo social, preparar un escenario donde se invierte en la mejor calidad de sonido, luces y pantallas para los escenarios principales, cuesta. Nuestro festival merece una producción técnica de otro nivel. Villanueva ya debe pensar en tener una presencia digital total, para realizar transmisiones en vivo de alta calidad para la región y público global, seguir con la automatización de la venta de boletería y crear una aplicación oficial activa todo el año del festival, y esto cuesta dinero. Las alianzas público-privadas son una obligación, hay que asegurar el respaldo institucional del Gobierno, Ministerio de Cultura, y diversificar los patrocinios con marcas comerciales que respeten los valores del evento. Ya el festival es grande y reconocido, tenemos que sepultar la cultura que la gestión de la consecución de los recurso se siga haciendo 6 meses antes o menos, el festival tiene un antes, una realización y un después, el festival no debe parar en los 365 días del año, hay que retomar la rendición de cuentas ante la asamblea general, a los 30 días de realizado el festival, tiempo suficiente para organizar la información.








