Un disparate, según el Diccionario de la Lengua Española, es un dicho o un hecho fuera de razón y regla. Entre sus sinónimos están: despropósito, desatino, dislate, desvarío, absurdo, contrasentido, sinsentido, locura y burrada. En resumen, ‘disparate’ es una palabra versátil que puede usarse para describir una variedad de conceptos relacionados con lo absurdo, lo ilógico, lo excesivo y lo fuera de lugar. Patético, lamentable, inconveniente, absurdo, desatinado, son términos que en Colombia están de moda, cada vez que el ciudadano presidente habla.
La audacia del otrora parlamentario Gustavo Petro se ha transformado en la capacidad para el disparate del presidente Petro. Casi que todos los días el presidente difunde afirmaciones, propuestas y tesis que encajan en la categoría del disparate. Y lo peor, muchas veces pasa del dicho al hecho en su vocación por el despropósito. Algunos pasan desapercibidos, otros causan polémicas, y los más graves causarán daños reales al país por mucho tiempo, va a tocar un esfuerzo muy grande arreglar cada una de las ‘embarradas’ por no decir otro término, que este personaje le causa al país.
La alocución presidencial, si se le puede llamar alocución a este sainete de cada ocho días, emitida la noche de este martes terminó generando una fuerte oleada de críticas contra el presidente Gustavo Petro, debido a su intervención, sus frases, algunas sin terminar y una serie de afirmaciones que desataron desconcierto en redes sociales y que incluyeron acusaciones de traición, remezón ministerial y la Estatua de Libertad en Colombia.
Había que ver la cara de los mismos asistentes al consejo de ministros, cuando el mandatario propuso trasladar la Estatua de la Libertad, de Nueva York, a Cartagena, y mencionó a Adolf Hitler.
“¿Cómo nos van a tratar como esclavos con cadenas en los aviones? Persiguiéndonos en las calles de Nueva York. Mataron a una señora colombiana por eso. Entonces, creen que somos inferiores y se creen por piel blanca que son raza superior. Eso se lo cree solo Hitler”, dijo, arremetiendo contra Estados Unidos.
“(…) Aquí hablamos de democracia, tanto los anglosajones que llegaron en las barcas puritanas como los latinoamericanos que estamos aquí desde hace 30000 años. Pongámonos de acuerdo en lo que toca, democracia y libertad. Si no esa estatua de Nueva York hay que trasladarla a Cartagena, porque los que sí lucharon por la libertad eran los negros que fundaron el primer territorio libre de América”.
Durante su intervención, Petro también tuvo un lapsus y no pudo recordar una palabra en medio del discurso donde hablaba de ‘San Juan de Dios’ por salvar “a muchísimas bogotanas y bogotanos de la peste” y, al intentar decir “como lo pagan con…” se detuvo y dijo: “como se dice… ah, ya se me olvidó”, arrastrando las palabras.
Luego, Petro dijo entre risas que, en algunos municipios del Magdalena Medio, cerca de Doradal, “tumbaron los bustos de Bolívar y pusieron un hipopótamo”. “Por eso tanto muertos, si se pone a un hipopótamo en vez de Bolívar, pues entonces se adora a Pablo Escobar, que le pongan un monumento entonces”, dijo antes de asegurar que acelerará la reforma agraria en esa región.
“A mí nadie que sea negro me dice que hay que excluir un actor porno”: la escandalosa frase de Petro sobre Francia Márquez.
Además, en el consejo de ministros también se confundió al hablar de su cargo: “Yo me pasó el 80% de mi tienda… de mi tiempo… de la Alcaldía… no tanto, de la Presidencia… atendiendo los problemas de los conflictos de las mujeres, internos, no de afuera, eso es terrible, yo me canso”, afirmó.
Ante los discursos del mandatario el martes, el médico y profesor Diego Rosselli, aseguró que “decir que el presidente en su alocución de hoy está ebrio no es una simple opinión, es un diagnóstico”, escribió en su cuenta de X, comentario que desató polémica en las redes.
Además, se volvió tendencia en la red social X el término ‘Borracho’, con el que muchos se preguntaron si el jefe de Estado no estaba en sus cinco sentidos.








