Por considerar que había cumplido su ciclo virtuoso de la misión que le impuso el reto de lograr la doble acreditación por calidad del programa de Enfermería de la Universidad Popular del Cesar, lo que se consideraba en su momento una misión imposible, el dos de febrero de 2026 presentó renuncia irrevocable al cargo como directora del programa de Enfermería, la egresada de esa carrera, abogada, especialista en Gerencia en Salud, Auditoría en Aseguramiento en Salud y magíster en Educación, Doris Marina Cerchiaro Fernández.
Las motivaciones personales para presentar su carta de renuncia al cargo que desempeñó por 20 años respondieron a las tres preguntas que se hizo la villanuevera Doris Marina. De dónde viene, en dónde está y para dónde va su proyecto de vida, como lo investigó en el libro ‘La dinastía Fernández en la memoria musical de la provincia vallenata’, en tanto que ella es de la cuarta generación por el lado materno del árbol genealógico que encabeza el maestro mayor Manuel José Fernández Frías, su bisabuelo, quien le señaló en prospectiva los desafíos que debía superar en su trayecto vital.
En sus palabras de sentida y conmovedora rendición de cuentas, así como de despedida ante los estamentos universitarios, incluidos los 2.937 egresadas y egresados del Programa de Enfermería, testimonió que “hace veinte años inicié este camino con un profundo sentido de compromiso, entrega y una inmensa pasión por el trabajo. Hoy, al mirar atrás, puedo decir con orgullo que este recorrido estuvo lleno de aprendizajes, retos y logros que marcaron de manera significativa al Programa de Enfermería, y sin duda, también mi vida”. Valoró que “durante estas dos décadas se alcanzaron avances importantes. Hubo aciertos y también desaciertos, pero siempre nos sostuvo una convicción firme: formar profesionales íntegros, con excelencia académica y calidad humana, preparados para enfrentar un mercado laboral cada vez más competitivo y los desafíos de un mundo globalizado, hoy atravesado por la tecnología y la inteligencia artificial”.
Con sentimiento de humildad y agradecimiento, reconoció que “en este recorrido aprendí algo fundamental: que lo verdaderamente importante es dejar huella en las personas. Hoy me corresponde mirar hacia adelante con gratitud y esperanza hacia un nuevo horizonte que Dios y la vida me deparan. Me voy con la certeza de que cada uno de ustedes contribuyó a mi crecimiento como persona y como profesional. Cada gesto, cada palabra y cada esfuerzo por pequeño o grande que haya sido, quedará para siempre en mi memoria”. Ante este mensaje tan genuinamente constructivo, inspirador y justo, nos preguntamos, para una sana emulación, ¿de dónde provienen? ¿Cuáles son sus bases y fundamentos en una sociedad en decadencia y con instituciones en crisis?
La respuesta la aporta la misma Doris Marina. En sus raíces familiares Cerchiaro – Fernández. A propósito, hace dos años le pregunté ¿Qué significaba para ella ‘ser Fernández’? y escribió de manera coherente entre lo que piensa, siente y hace, el siguiente párrafo. “Cómo no referirme a los valores axiológicos que nos sembraron nuestros ancestros, esos grandes de la dinastía Fernández; valores que se ven reflejados en cada una de las generaciones como prototipos de una verdadera familia. La familia Fernández es sinónimo de amor, fraternidad, pluriculturalidad y pasión por el arte”.
La temprana decisión de escoger la carrera de Enfermería Superior no fue por azar. Su innata vocación de servicio comunitario, solidaridad en su entorno y alta sensibilidad humanitaria, complementada con el derecho, incidieron en el progresivo liderazgo que fue ganando en el complejo sector de la salud y del campo de la protección y el bienestar social.
Y por supuesto, así como su mano generosa no ha tenido límites con quien a ella acuden, lo es con más razón con su familia extensa. Se ha convertido en soporte y apoyo incondicional para toda su parentela, aquejada por problemas de salud. Ella ha asumido, sin proponérselo, ser un instrumento de sanación familiar de los Fernández, y su cuidadora mayor.
Prima Doris Marina, como la consideramos y llamamos, las siete generaciones de la familia Fernández no tienen contigo sino palabras y deudas de gratitud. Como se dice en el sistema de salud colombiano, eres nuestro referente familiar y contribuyes decididamente, como la que más, en la unidad del árbol genealógico de los Fernández.








