Transitar por la vida requiere tener un norte claro para que todas tus acciones se dirijan hacia ese punto soñado. Si este norte es borroso o dudoso, un buen destino puede ser cualquiera, pero jamás será el destino final; este se convertirá en aprendizaje y en peldaños para encontrar un sentido real a cada minuto respirado.
Metas, sueños, retos, logros, como quieras llamarlos, nunca serán suficientes y tienen que acompañarnos hasta el fin de nuestra existencia en la vida humana y se hace indispensable su presencia en nuestras mentes para tener cada vez más motivos que nos hagan vibrar y sentirnos vivos.
¿Ya te has preguntado ¿Cuál es tu sueño hoy? ¿Hacia qué meta estás dando pasos hoy? Y junto a esto vale la pena proyectar el ¿Para cuándo?, o también puede ser buena pregunta ¿Qué logro te hace sentir orgulloso y satisfecho? o ¿Qué logro estás celebrando hoy? Porque cada una vez que tienes un logro empieza otra meta y este es el ciclo y la dinámica humana que nos mantiene activos y saludables física y mentalmente irradiando energía impulsiva y siendo fuente de inspiración para quienes nos rodean.
Pueden ser varias metas en sentido alterno, pero asegúrate de que cada acción emprendida día a día por diminuta que parezca te lleve hacia ese lugar, ese momento, ese objeto, esa experiencia a esa persona anhelada.
Es un camino que se va abriendo y otras veces cerrando, hay pasos firmes y pasos en falso en los que también se vale cambiar la estrategia, vale el esfuerzo, vale darlo todo, vale transformar positivamente aspectos propios para llegar.
Así como también vale agotarse, pero no se vale desertar, tener metas y sueños nos mantiene despiertos y funcionando cada músculo de nuestro cuerpo.
Posponer, paralizar y congelar los sueños y metas propias es una alerta para nuestra salud mental, es señal de monotonía, de rutina, conformismo, insatisfacción, y es una evidencia de que nuestro motor de vida está funcionando a medio, talle así que desempolva tus metas, recuerda que la vida es hoy y empieza por ti:
- Si sientes que te has esforzado, que lo has dado todo, te sientes agotado… replantéate, tal vez ese no es el camino, sucede mucho con las relaciones de amistad, de pareja, de equipos, hay cosillas que a veces debemos dejar ir para que lleguen otras que nos permiten fluir y capturar nuevamente nuestros sueños.
- Visualízate logrando aquello que sueñas, esa imagen será la culpable de tu más grande e inolvidable sonrisa.
- Cuando sientas que tu vida es una rutina, rompe la rutina, enfoca tus sueños y emprende otras acciones, pero no te quedes esperando en otros encontrar lo que te hace sentido.
- Camina hacia tus sueños y cáete sin temor, las caídas son la oportunidad para brillar.
- Deja que fluyan los imprevistos; sueña, plantea la meta, define acciones, pero no premedites su desarrollo en el camino, cualquier cosa puede pasar y será esa tu oportunidad de maniobrar y ratificar sí vas por el camino indicado.
- No se puede ayudar a otros a cumplir sus sueños cuando los propios están paralizados y congelados, la prioridad son los propios, tus logros serán fuente de inspiración para que otros también lo logren.







