Editorial Diario del Norte
Editorial

A punto de irse los proyectos

Las constantes protestas que terminan generalmente en bloqueo, la inseguridad jurídica y la solicitud de grandes sumas de dinero por parte de algunos de los líderes wayuú, son…

Las constantes protestas que terminan generalmente en bloqueo, la inseguridad jurídica y la solicitud de grandes sumas de dinero por parte de algunos de los líderes wayuú, son los factores principales que están llevando a muchas empresas que han iniciado inversiones en los proyectos eólicos y solares en la Alta Guajira.

Hoy las multinacionales que tienen en riesgo sus inversiones, producto de una serie de problemas fomentados por algunos líderes wayuú, ponen en alerta a quienes tienen intenciones de invertir en el futuro
Algunas empresas que han invertido en La Guajira en proyectos de energías alternativas, han suspendido todo tipo de inversión debido a las dificultades que se les ha presentado con la oposición al desarrollo de los mismos.
Esto motivado por las constantes manifestaciones o protestas de las comunidades indígenas de la Alta Guajira, muchos de ellos que terminan en bloqueos, la inseguridad jurídica nacional, en donde no se tiene garantías, y por último, las grandes sumas de dinero que piden algunos líderes wayuú para dejar avanzar el desarrollo de algunos proyectos.
Dios y la naturaleza le han entregado a La Guajira la oportunidad de producir energía renovable con fuentes inagotables y menos contaminantes para nuestro medio ambiente.
Todo esto hace que este tipo de proyectos se realicen en regiones o departamentos diferentes a La Guajira en donde hay comunidades indígenas que no aplican las exigencias económicas y la presión que actualmente ejercen algunos líderes de la zona, tal vez para beneficio propio y no directamente para los indígenas que protagonizan la protesta.
Si bien es cierto que el departamento del Atlántico no cuenta con las bondades que la naturaleza le ha dado a la península de La Guajira por su estratégica ubicación, hoy en esa región se vienen desarrollando una serie de proyectos eólicos y solares que han despegado sin tantos tropiezos.
Pero la inversión en el Atlántico le genera tranquilidad al inversionista, quien no se somete a la entrega de prebendas y sin tantas talanqueras.
En ningún momento pretendemos que las empresas que vengan a invertir o realizar sus proyectos en el departamento de La Guajira engañen a los dueños de los predios ancestrales.
Lo que buscamos es que sean ellos directamente quienes reciban los beneficios y no quienes median en el proceso. Todo porque las exigencias las vienen haciendo los líderes indígenas y a quienes allí habitan les dan las migajas
Señores, vislumbramos que el departamento de La Guajira seguirá siendo un desierto desolado en donde el viento solo nos acariciará y el sol nos quemará la piel, sin que ello nos genere empleo, regalías y proyectos sociales que beneficien a una comunidad necesitada.