Las autoridades colombianas elevaron este sábado el nivel de vigilancia en torno al volcán Puracé, tras confirmarse un incremento significativo en su actividad interna. El organismo oficial encargado del monitoreo volcánico reportó un repunte abrupto en señales sísmicas y emisión de gases, lo que motivó que el riesgo pase de alerta amarilla a alerta naranja.
Las recientes observaciones realizadas indican que columnas de vapor y gases se elevaron hasta aproximadamente 1.600 metros sobre el cráter, mientras que se han detectado movimientos asociados a la dinámica de fluidos internos del volcán.
La combinación de estos eventos alertó a las autoridades técnicas, que decidieron activar el protocolo de alistamiento vigente bajo la alerta naranja.
Este cambio de color en la alerta supone la posibilidad de fenómenos volcánicos más intensos —como emisiones frecuentes de ceniza, gases, posibles explosiones o movimientos superficiales— por lo que se recomienda a las comunidades cercanas tomar precauciones, evitar el acercamiento al cráter y mantenerse atentas a los comunicados oficiales.
Las autoridades de gestión del riesgo y el monitoreo volcánico han anunciado que estarán vigilando de cerca la evolución del volcán, y que emitirán alertas adicionales en caso de cambios bruscos en los parámetros registrados.








