Un viceministro del Ministerio de Igualdad y Equidad quedó envuelto en una fuerte controversia nacional luego de que se revelaran mensajes internos en los que habría usado expresiones ofensivas contra Andrea Petro, hija del presidente, y su madre, Mary Luz Herrán. El episodio se habría registrado durante una visita que ambas realizaron a la cartera en agosto, cuando buscaban sostener una reunión institucional que finalmente no se concretó.
De acuerdo con las comunicaciones filtradas, el funcionario reaccionó de manera despectiva y emitió insultos mientras se coordinaban las gestiones de ingreso al ministerio. Tras el incidente, se habría ordenado restringir el acceso e impedir cualquier encuentro con las funcionarias del despacho.
La situación se agrava porque, paralelamente, el viceministro es señalado de haber influido en la adjudicación de un contrato directo por 55.000 millones de pesos, otorgado a una empresa con la que estaría relacionado. La falta de claridad en el proceso ha levantado dudas sobre un posible direccionamiento y un uso irregular de la contratación estatal.
Este doble escándalo —los insultos y el cuestionado contrato— ha generado preocupación en sectores políticos y sociales, que advierten un deterioro institucional dentro del Ministerio de Igualdad. Organismos de control han sido presionados para iniciar verificaciones que permitan establecer si hubo abuso de poder, conflicto de intereses o cualquier otra conducta sancionable administrativamente o penalmente.
Mientras avanza la controversia, el Gobierno enfrenta nuevas críticas sobre la gestión en esa cartera, que ya había sido objeto de cuestionamientos por su funcionamiento interno y por las tensiones entre sus altos cargos.








