Fuertes reacciones generaron en el país las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien acusó al mandatario colombiano Gustavo Petro de ser “líder de la producción de droga en Colombia” y de “no hacer nada para detener el narcotráfico”. Los comentarios, emitidos en la mañana de este domingo, fueron calificados como un irrespeto hacia Colombia por parte de altos funcionarios del Gobierno y del Ministerio Público.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, fue uno de los primeros en pronunciarse, rechazando de manera contundente los señalamientos del presidente estadounidense. Aseguró que el gobierno colombiano ha intensificado la lucha contra el narcotráfico y que las afirmaciones de Trump desconocen el sacrificio y el esfuerzo de la fuerza pública.
“Cualquier expresión que ataque o desacredite al presidente de la República en esos términos es, en sí misma, una falta de respeto a la nación colombiana. El país ha entregado vidas en la lucha contra el narcotráfico y hemos fortalecido nuestras capacidades para combatirlo”, afirmó el ministro.
Sánchez también cuestionó el tono con el que desde Estados Unidos se refieren a la estrategia antidrogas de Colombia, recordando que el país ha mantenido una ofensiva constante contra la producción y el tráfico de cocaína, con resultados que, según él, reflejan el compromiso del Estado con la seguridad y la cooperación internacional.
Por su parte, el procurador general, Gregorio Eljach, también expresó su rechazo a las declaraciones del presidente Trump, subrayando que el mandatario colombiano representa la institucionalidad y la unidad del país.
“El presidente Petro encarna la soberanía nacional y merece el respeto de toda la comunidad internacional. Si se hacen acusaciones tan graves, deberían sustentarse en pruebas concretas, que claramente no existen”, manifestó Eljach.
Las declaraciones de ambos funcionarios se producen en medio de un ambiente diplomático tenso entre Bogotá y Washington, luego de que Trump calificara a Petro como un “líder de baja calificación” y lo señalara de fomentar la producción masiva de drogas en Colombia.
Hasta el momento, la Cancillería colombiana no ha emitido un pronunciamiento oficial, aunque se espera una respuesta institucional frente a las palabras del mandatario estadounidense, que han sido interpretadas como una afrenta a la soberanía y a los esfuerzos del país en la lucha contra el narcotráfico.








