Un atentado con carro bomba sacudió este lunes al municipio de Suárez, en el departamento del Cauca, dejando dos civiles muertos y un policía herido. El ataque, dirigido contra la estación de Policía local, fue perpetrado con un vehículo cargado de explosivos, cilindros y ráfagas de fusil, según confirmó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien atribuyó la acción al Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC.
El jefe de la cartera de Defensa calificó el atentado como un acto de “desespero cobarde” de la estructura criminal, asegurando que la ofensiva de las Fuerzas Militares ha debilitado sus finanzas provenientes del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión. Además, anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que permita identificar a los responsables o prevenir nuevos ataques.
“Lamentamos profundamente la pérdida de vidas inocentes y expresamos toda nuestra solidaridad con las familias afectadas. El Estado actuará con toda su capacidad para garantizar verdad, justicia y protección”, afirmó Sánchez.
Por su parte, el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, rechazó el atentado y señaló que la violencia no puede seguir siendo el camino de quienes buscan poder mediante el miedo. También insistió en la necesidad de reforzar la presencia institucional en el departamento, uno de los más golpeados históricamente por el conflicto armado.
El Cauca continúa siendo epicentro de confrontaciones entre disidencias de las FARC, el ELN y bandas de narcotráfico que disputan el control territorial, los cultivos ilícitos y las rutas de tráfico de drogas. En los últimos meses, la región ha sido escenario de varios ataques similares que han cobrado la vida de civiles, policías y militares.








