El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) publicó su más reciente boletín de pronósticos y alertas hidrometeorológicas para este lunes 9 de febrero, en el que describe un panorama marcado por condiciones climáticas extremas en distintas regiones del país: mientras amplias zonas enfrentan lluvias persistentes y suelos saturados, otros territorios permanecen bajo riesgo elevado de incendios forestales.
De acuerdo con la entidad, en las últimas horas se ha mantenido la persistencia de nubosidad en las regiones Pacífica, Andina y Amazonia, situación que ha llevado a conservar activos los protocolos de prevención y atención de emergencias en varios departamentos.
Para las próximas 24 horas, el Ideam prevé una alta concentración de humedad en la región Pacífica, el occidente de la Andina y el suroriente de la Amazonia, por lo que recomendó extremar medidas de precaución ante posibles eventos asociados a lluvias de consideración.
Según el informe oficial, los mayores acumulados de precipitación se esperan en Chocó; Valle del Cauca; Cauca y Nariño; Quindío y Risaralda; occidente de Boyacá y Cundinamarca; Tolima, Vaupés y Amazonas. Asimismo, se pronostican lluvias en las regiones Caribe, Pacífica, Andina y Amazonia, con volúmenes significativos en Córdoba, Bolívar, Sucre, Magdalena, La Guajira, Cesar, Antioquia, Santanderes, Eje Cafetero, Cundinamarca, Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Guaviare, Vaupés, Caquetá y Amazonas.
En el mar Caribe, la entidad mantiene alerta naranja para el sector occidental y suroccidental, debido a vientos fuertes y oleaje elevado, mientras que en el Pacífico central y sur la misma alerta obedece a lluvias intensas.
En contraste, el Ideam informó que 54 municipios continúan en alerta por incendios forestales, principalmente en las regiones Andina y Caribe, como consecuencia de condiciones secas persistentes.
Finalmente, el organismo reiteró el llamado a los comités locales de gestión del riesgo y a la ciudadanía para mantener activados los planes de contingencia, especialmente en zonas con suelos saturados y alertas rojas vigentes, con el fin de reducir posibles afectaciones a la población.








