Un reciente informe de la Fuerza Pública, publicado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP), reveló que los grupos armados ilegales en Colombia aumentaron su número de integrantes en un 15 % entre diciembre de 2024 y julio de 2025, alcanzando un total de 25.278 personas vinculadas a estructuras criminales.
El estudio, titulado “Apreciación de las Capacidades Críticas de la Amenaza (Accam)”, señala que el 48 % de los miembros pertenece a estructuras armadas activas, mientras que el 52 % integra redes de apoyo financiero y logístico.
Entre las organizaciones más grandes se encuentra el Clan del Golfo, con 8.945 miembros, seguido por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que suma 6.450 integrantes. A su vez, las disidencias del Estado Mayor Central (EMC) cuentan con 3.919 miembros, y el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF) alcanza los 2.802.
La FIP explicó que el aumento se debe a tres factores principales: la expansión territorial de estos grupos, las disputas internas que exigen más combatientes y el incremento de las operaciones militares del Estado, que generan una “demanda de pie de fuerza” dentro de las organizaciones criminales.
El informe también advierte sobre el uso de redes sociales para reclutar nuevos miembros, especialmente jóvenes, a través de campañas propagandísticas que presentan la guerra como una opción atractiva.
Finalmente, la FIP concluye que ni los gobiernos de Iván Duque ni de Gustavo Petro han logrado frenar el crecimiento de estas estructuras, lo que evidencia una crisis persistente en las estrategias de seguridad nacional.








