El Gobierno del presidente Gustavo Petro radicó este lunes en el Congreso el proyecto de reforma tributaria, que incluye la creación y ampliación de impuestos en múltiples frentes, desde el consumo cotidiano hasta sectores estratégicos de la economía.
Entre las medidas, se contempla la ampliación del IVA a bienes y servicios como juegos de suerte y azar (presenciales y en línea), cuotas de administración en propiedad horizontal no residencial y servicios de parqueadero. Asimismo, la gasolina y el ACPM tendrán IVA del 10% entre 2026 y 2027, para luego quedar gravados con la tarifa general.
Los licores, vinos y aperitivos también estarán sujetos a IVA pleno, con cinco puntos destinados a los departamentos para financiar salud. En contraste, productos básicos como trigo, arroz industrial, aceites crudos vegetales, azúcar, café, pastas y panadería mantendrán la tarifa reducida del 5%.
En materia de renta, las personas naturales residentes enfrentarán nuevas tarifas marginales de hasta 41% para ingresos altos. Las entidades financieras y aseguradoras tributarán con una tarifa de renta del 50%, mientras que las empresas de petróleo y carbón asumirán recargos adicionales de entre 0% y 15%, según la cotización internacional (Brent y API2). Los dividendos a inversionistas extranjeros subirán al 30%, y las iglesias y confesiones religiosas deberán declarar renta sobre actividades mercantiles.
El impuesto al patrimonio aplicará para patrimonios líquidos superiores a 40.000 UVT (cerca de $1,8 mil millones), con tarifas progresivas entre 0,5% y 5%. En cuanto a las ganancias ocasionales, solo se considerará como tal la venta de activos fijos con más de cuatro años de tenencia.
Las loterías, rifas y apuestas tendrán una tarifa del 30%, mientras que la retención en la fuente se ajustará con nuevas tablas que alcanzan hasta el 41% para ingresos laborales y honorarios, aplicables desde julio de 2026.
El impuesto al consumo también se modifica: los servicios de entretenimiento, culturales y deportivos quedarán gravados al 19%; los vehículos familiares, camperos y pick-ups pagarán 8% si su valor es inferior a 30.000 dólares y 19% si supera esa cifra.
En el frente ambiental, la reforma incorpora un impuesto especial del 1% a la extracción de petróleo y carbón, y fija un impuesto nacional al carbono de $42.609 por tonelada de CO₂ a partir de 2026, con gradualidad para el carbón hasta 2029. Se establecen exenciones para gasolina y ACPM en zonas amazónicas y del Chocó. Además, se promueve la deducción del 50% en inversiones de energías renovables mediante bonos de transición energética.
Con esta reforma, el Ejecutivo busca «fortalecer el recaudo, ampliar la base gravable y, según el Gobierno, garantizar recursos para financiar programas sociales, salud y transición energética».








