El Gobierno nacional encendió las alertas ante el incumplimiento en la aplicación de la reducción de $500 por galón en el precio de la Gasolina Motor Corriente (GMC), vigente desde el 1 de febrero, luego de detectar que numerosas estaciones de servicio no han trasladado el beneficio completo a los consumidores.
El Ministerio de Minas y Energía, en articulación con la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), anunció el despliegue de una estrategia conjunta de inspección, vigilancia y control para verificar que la medida se cumpla de manera efectiva en todo el país, tras evidenciar fallas principalmente en 25 ciudades.
Según el seguimiento técnico realizado por la cartera de Minas, con corte al 4 de febrero, la disminución promedio registrada en estas capitales ronda los $300 por galón, lo que refleja un traslado parcial del ajuste decretado. En contraste, en la mayoría de los más de 1.100 municipios no existirían razones económicas que justifiquen retrasos, por lo que la reducción debería aplicarse de forma inmediata.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, insistió en que la rebaja obedece a una decisión de política pública de obligatorio cumplimiento, orientada a aliviar el gasto de los hogares colombianos y adoptada dentro del marco legal vigente.
Por su parte, la superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, confirmó que se intensificarán las labores de verificación en los territorios donde se han identificado inconsistencias o se han recibido quejas ciudadanas, advirtiendo que cualquier aplicación gradual solo puede ser excepcional y temporal.
Finalmente, el Ejecutivo reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar posibles irregularidades, como parte del control social que busca garantizar que la reducción en el precio del combustible llegue de manera plena y oportuna a los consumidores.








