Las Fuerzas Militares han intensificado la cacería de ‘Iván Mordisco’, uno de los jefes más peligrosos de las disidencias de las FARC, en el suroriente de Colombia. Este criminal, de 51 años, líder del grupo insurgente Estado Mayor Central, ha sido visto recientemente en la región, donde se mueve con sigilo entre la población civil.
El comandante de las Fuerzas Militares, almirante Francisco Cubides, confirmó que el rastro de ‘Iván Mordisco’ ha sido seguido con precisión y recordó que se mantiene vigente una recompensa de $3.000 mil millones por información que conduzca a su captura. “Seguimos trabajando con inteligencia. Sabemos que estuvo en una zona del suroriente del país, pero su movilidad es amplia. Sin embargo, nuestra labor es mantener la presión militar y persistir en el área para cercarlo cada vez más”, declaró Cubides.
El comandante también hizo un llamado a la población para colaborar en la captura del insurgente. “La gente que esté cerca de ese individuo o conozca su ubicación, debe comunicarse con las autoridades”, añadió, destacando la millonaria recompensa para quienes proporcionen información clave.
Actualmente, el Ejército tiene un fuerte despliegue en el departamento del Cauca como parte de la operación Perseo, pero la ofensiva contra ‘Iván Mordisco’ se mantiene en otras zonas como Caquetá y Putumayo, donde el desertor del proceso de paz se moviliza con sus tropas.
Cubides destacó que no existe territorio vedado para las Fuerzas Militares, quienes continúan su lucha en regiones estratégicas como Nariño, Valle del Cauca, Arauca y Norte de Santander. “No hay ausencia de presencia militar en ningún punto del país”, enfatizó.
A mediados de la semana, una fotografía de ‘Iván Mordisco’ se viralizó en redes sociales, mostrándolo solo, vestido de civil, navegando por el río Caquetá. El presidente Gustavo Petro se refirió a la imagen, señalando que el disidente sigue huyendo de la presión militar.

Bajo el mando de ‘Iván Mordisco’, al menos 1.200 hombres y mujeres en armas operan en departamentos como Caquetá, Guaviare y Putumayo. Aunque su poder se concentra en Cauca, Valle y Nariño, la creciente presión de la Fuerza Pública lo ha obligado a desplazarse hacia el suroriente del país, donde las operaciones militares se intensifican para lograr su captura.








