El Ejército Nacional confirmó la muerte de Sansón, un perro antiexplosivos que salvó la vida de 36 soldados al detectar un campo minado en zona rural del municipio de Yondó, Antioquia. El canino, de raza pastor belga malinois, sirvió durante cuatro años en operaciones militares, y su labor fue clave para prevenir tragedias en regiones con alta presencia de grupos armados ilegales.
El pasado 10 de julio, mientras acompañaba al equipo de Explosivos y Desminado (EXDE) de los Ingenieros Militares, Sansón cayó en un área contaminada con explosivos improvisados. La detonación alertó a los uniformados, quienes evitaron avanzar sobre el terreno. Fue el soldado profesional Carlos Beleño González quien, tras escuchar la explosión, encontró al perro malherido, con una de sus patas destrozadas.
A pesar de los esfuerzos médicos por salvarle la vida, Sansón falleció este jueves debido a la gravedad de sus heridas. Las autoridades atribuyen la instalación de los artefactos explosivos al Frente Édgar Amílkar Grimaldo Barón del ELN, que delinque en esa zona del Magdalena Medio.
Durante su trayectoria, Sansón participó en operaciones en municipios como Ocaña, Cantagallo, Cerro Azul, La Nutria, La Poza y Caño de Oro, destacándose por su disciplina, valentía y compromiso con la seguridad de las tropas. En redes sociales, el Ejército Nacional le rindió homenaje, exaltando su servicio y el valor de los binomios caninos en la protección de la vida de los soldados.








