Las ciudades de Cali, Medellín, Bogotá, Valledupar y Popayán han sido escenario de audiencias públicas en torno a la reforma laboral, aprobada en la Cámara de Representantes y ahora en discusión en la Comisión Séptima del Senado. En estos encuentros han participado sectores políticos, centrales obreras, empresarios y académicos, quienes han expuesto sus posturas a favor y en contra del proyecto.
Puntos clave del debate
Eliminación de los contratos sindicales:
Uno de los aspectos más controversiales es la eliminación de esta figura, contemplada en el artículo 67 de la reforma. El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, argumentó que el contrato sindical ha distorsionado el papel de los sindicatos, convirtiéndose en un mecanismo de tercerización que precariza el empleo, especialmente en el sector público. Según Sanguino, la reforma busca fortalecer la estabilidad laboral y garantizar condiciones dignas para los trabajadores.
Sin embargo, desde las centrales obreras y sectores sindicales, se cuestiona esta decisión, advirtiendo que eliminar los contratos sindicales restringiría la capacidad de los sindicatos para negociar directamente con los empleadores y gestionar beneficios para sus afiliados. Andrés Botero, presidente de la Cámara Ambiental del Plástico, sostuvo que esta figura permite a los sindicatos administrar recursos, instalaciones y beneficios, y su eliminación afectaría su operatividad.

Formalización del contrato de aprendizaje:
Otro punto de debate ha sido la propuesta de incluir el contrato de aprendizaje dentro del régimen laboral tradicional, con el fin de otorgar mayor estabilidad y mejores condiciones a los estudiantes en formación técnica y tecnológica.
Esta medida ha sido respaldada por sectores estudiantiles y el representante a la Cámara Alfredo Mondragón, quien destacó que en 2024 se firmaron más de 293.000 contratos de aprendizaje en grandes empresas y más de 50.000 en medianas empresas, mientras que las micro y pequeñas empresas han tenido una participación mínima.
Por su parte, sectores empresariales advierten que la formalización de estos contratos podría representar un incremento del 45% en la carga prestacional, lo que podría desincentivar la contratación de aprendices. María Jimena Escandón, representante de la firma de abogados Orza, señaló que la medida pondría en riesgo el modelo actual de formación, aumentando costos y generando mayor informalidad laboral.
El debate sobre la reforma laboral continuará en el Senado, donde se espera una discusión amplia sobre estos puntos antes de su posible aprobación. La iniciativa sigue generando posiciones encontradas, con sindicatos y sectores estudiantiles exigiendo mayores garantías laborales, mientras que los empresarios advierten sobre los efectos económicos que podría generar.








