El presidente Gustavo Petro expresó duras críticas al reciente informe presentado por la Contraloría General de la República, en el que se estima que las deudas acumuladas de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) superan los $32 billones. Según el mandatario, esa cifra no refleja la magnitud real del pasivo, que —sostiene— podría ascender a más de $100 billones si se calcula correctamente en valores constantes y a lo largo de más de tres décadas.
Para ampliar el pronunciamiento, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, explicó en entrevista con La W que la cifra oficial subestima el impacto acumulado de las deudas históricas, muchas de las cuales datan de gobiernos anteriores. “Duque liquidó 11 EPS que reconocieron una deuda de $10 billones, pero solo pagaron $1 billón. Si hoy se repitiera ese ejercicio, ninguna tendría cómo cubrir sus obligaciones, y quedarían gravemente afectados hospitales, clínicas, laboratorios y gestores farmacéuticos”, señaló el jefe de cartera.
Jaramillo advirtió que gran parte de esas deudas han sido heredadas por el sistema público de salud, obligando a alcaldes, gobernadores y al propio Estado a asumir pasivos que siguen cargándose en los balances anuales de los centros médicos, especialmente los públicos.
Frente a los rumores sobre el desmonte de las EPS, el ministro fue enfático: “Tener a las EPS en cuidados intensivos no significa que vayan a desaparecer. Se mantendrán, pero bajo otro esquema: no manejarán recursos directamente, sino que se les pagará por los servicios prestados”.
El funcionario también advirtió sobre la falta de transparencia contable. “No existen balances claros de 2023 y 2024. Siempre dijeron que todo estaba en orden, pero hoy encontramos un panorama devastador. Esta crisis no es reciente: se han dicho muchas mentiras por años”, agregó.
Finalmente, Jaramillo respaldó la postura del presidente Petro de recalcular la deuda total en pesos constantes, abarcando desde el gobierno de Andrés Pastrana hasta la actualidad. Bajo esta óptica, afirmó, el pasivo acumulado del sistema podría superar los $100 billones, muy por encima de la cifra presentada por el órgano de control fiscal.








