Jessika Hoyos Morales, presidenta del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (Cajar), ha señalado la urgencia de reconocer el agua como un bien común y un derecho humano fundamental en Colombia, en medio de una grave crisis hídrica y climática.
En entrevista, Hoyos enfatizó que la prioridad en el acceso al agua debe centrarse en todos los seres vivos, tanto humanos como no humanos, en lugar de seguir beneficiando exclusivamente los intereses económicos de las industrias.
“Colombia presenta una alarmante desigualdad en la distribución del agua, con un índice Gini superior a 0.90, incluso más alto que la desigualdad de tierras,” señaló Hoyos. Esto, indicó, refleja una problemática profunda y urgente que requiere transformarse a través de proyectos de ley y políticas concretas, como el Plan Nacional de Desarrollo, que por primera vez incluye al agua como prioridad nacional.
Hoyos también cuestionó la falta de información transparente y accesible para la ciudadanía, lo que considera una de las causas de la brecha entre las posturas del presidente de la República y el alcalde de Bogotá sobre la posible escasez de agua en la capital; a su juicio, es crucial que instituciones como las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) suministren información clara sobre el estado de las fuentes hídricas y la verdadera magnitud de la crisis hídrica en el país.
El caso de La Guajira es un ejemplo evidente de la inequidad en el acceso al agua, destacó Hoyo; en esta región, ríos y arroyos han sido desviados para facilitar actividades industriales, como la extracción de carbón, que demandan enormes cantidades de agua, mientras que comunidades enteras sufren de escasez. «Debemos reorientar la gestión del agua para garantizar que se priorice la vida y no el interés corporativo», puntualizó.
En el contexto de la reciente COP16, Hoyos llamó a reflexionar sobre la relación entre agua y biodiversidad, advirtiendo que «sin agua, no podemos hablar ni de vida ni de diversidad». Su mensaje es contundente: sin un cambio en la administración y en el enfoque del recurso hídrico en Colombia, se agravará la crisis climática, afectando a comunidades vulnerables y a los ecosistemas en general.








