Ecuador confirmó un aumento del 900 % en la tarifa que paga Colombia por transportar su petróleo a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), una de las principales rutas de exportación de crudo hacia el puerto de Esmeraldas. La medida eleva el costo de 3 a 30 dólares por barril y comenzó a regir desde el 23 de enero de 2026, según informaron autoridades ecuatorianas.
El incremento se da en medio de la escalada de tensiones comerciales y energéticas entre ambos países, que han impuesto medidas recíprocas en los últimos días, incluyendo aranceles a productos y decisiones sobre el suministro eléctrico.
El Gobierno ecuatoriano argumentó que el ajuste tarifario responde al contexto de confrontación bilateral y al valor estratégico del servicio que presta el oleoducto para la exportación del crudo colombiano.
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Ecuador eleva costos de transporte del crudo colombiano por el SOTE
El aumento fue confirmado por la ministra de Ambiente y Energía de Ecuador, Inés Manzano, quien explicó que la tarifa aplicada a usuarios extranjeros por el transporte de petróleo pasó de 3 a 30 dólares por barril en el oleoducto operado por la estatal Petroecuador. Este sistema ha sido utilizado históricamente por Colombia para movilizar su producción petrolera hacia el Pacífico.
De acuerdo con reportes del sector energético, Colombia transporta miles de barriles diarios por esta infraestructura, por lo que el ajuste representa un incremento significativo en los costos de exportación del crudo colombiano.
Escalada de medidas en medio del conflicto bilateral
La decisión se produce en un contexto de confrontación diplomática y comercial entre Bogotá y Quito, marcado por la imposición de aranceles del 30 % a productos colombianos por parte de Ecuador y la suspensión del suministro de energía eléctrica desde Colombia como respuesta.
Analistas advierten que el aumento en la tarifa del oleoducto podría afectar la competitividad del crudo colombiano en los mercados internacionales y agravar el impacto económico del conflicto entre ambos países, mientras se mantienen abiertas las posibilidades de diálogo para reducir la tensión.








