A partir de este martes 15 de julio de 2025, los trabajadores colombianos comienzan a beneficiarse de importantes cambios en sus condiciones laborales, tras la entrada en vigor de medidas contempladas en la Ley 2101 de 2021 y en la reforma laboral aprobada recientemente por la Comisión Cuarta del Senado.
Una de las modificaciones más relevantes es la reducción de la jornada laboral semanal, que pasa de 46 a 44 horas sin afectar el salario ni las prestaciones sociales. Esta transición continuará hasta alcanzar las 42 horas semanales en 2026.
También se implementan ajustes en los recargos por trabajo nocturno, dominical y festivo. El recargo nocturno, que antes se activaba a las 9:00 p. m., ahora comenzará a aplicarse desde las 7:00 p. m. Por su parte, el trabajo en domingos y festivos se remunerará con un recargo del 80% sobre la hora ordinaria, el cual aumentará progresivamente al 90% en 2026 y al 100% en 2027. Para un trabajador con una tarifa horaria de $10.000, esto significa que una hora laborada en domingo en horario nocturno podría llegar a pagarse hasta en $18.000.
La normativa establece, además, límites más estrictos al número de horas extras: máximo dos por día y hasta 12 por semana, salvo en sectores estratégicos como salud y seguridad.
En cuanto a la contratación, la reforma impone nuevas reglas. Los contratos a término fijo solo podrán renovarse en cuatro ocasiones; tras ese límite, deberán convertirse en contratos indefinidos. Asimismo, se elimina el uso de contratos por prestación de servicios para funciones permanentes en el sector público. El contrato de aprendizaje también se transforma: ahora es considerado una relación laboral formal, y los aprendices del SENA recibirán una remuneración progresiva que irá del 50 %al 100% del salario mínimo mensual legal vigente.
Más allá de lo salarial, las nuevas disposiciones incorporan un enfoque territorial y de bienestar, con énfasis en la salud física y mental de los trabajadores. Las autoridades esperan que estas medidas no solo modernicen el mercado laboral colombiano, sino que también promuevan mayor productividad, mejor clima organizacional y mayor estabilidad para millones de empleados en todo el país.








