Un grave episodio de violencia se registró durante el fin de semana en los municipios de Briceño y Anorí, en el departamento de Antioquia, donde cerca de 2.300 personas fueron desplazadas de sus hogares a raíz de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales.
De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, los combates en Briceño se presentaron entre el Frente 36 de las disidencias de las Farc y el Ejército Gaitanista de Colombia (Clan del Golfo), mientras que en Anorí los choques armados fueron protagonizados por las disidencias y el frente Héroes del ELN. La entidad informó que 2.081 personas de 23 veredas de Briceño y 176 habitantes de Anorí se vieron obligados a abandonar sus tierras para proteger sus vidas.
Las víctimas relataron que los integrantes de las disidencias solo permitieron que una persona por familia permaneciera en las viviendas para atender las labores del campo y el hogar. La magnitud de la emergencia superó la capacidad de atención de las alcaldías locales, lo que llevó a la Defensoría a solicitar al Gobierno Nacional medidas urgentes de asistencia humanitaria y protección integral para las comunidades afectadas.
Durante la madrugada del sábado también se registró un hecho violento en la vía de ingreso a Anorí, donde dos hombres que se movilizaban en un taxi fueron atacados a tiros por sujetos armados. Las víctimas fueron identificadas como Cristian Camilo Gallego Bedoya y Juan Esteban Gómez Agudelo. Aunque uno de ellos tenía antecedentes judiciales, las autoridades investigan las circunstancias del ataque.
La Defensoría del Pueblo se integró al Subcomité de Prevención y Protección y al Comité de Justicia Transicional para evaluar la situación, además de mantener un diálogo activo con líderes sociales, autoridades locales y organismos internacionales. En su pronunciamiento, la entidad rechazó las acciones de los grupos ilegales, señalando que estas violaciones al Derecho Internacional Humanitario evidencian la histórica disputa por el control del territorio, caracterizado por su ubicación estratégica y la presencia de economías ilícitas.








