El expresidente Álvaro Uribe acudió este viernes a la Fiscalía General de la Nación para rendir indagatoria dentro de la investigación que busca establecer su presunta responsabilidad, implicación o conocimiento en hechos relacionados con las masacres de La Granja, ocurrida en 1996, y El Aro, perpetrada en 1997, cuando se desempeñaba como gobernador de Antioquia. El expediente también contempla el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle, ocurrido en 1998, y la presunta conformación del Bloque Metro de las Autodefensas.
Antes de ingresar al búnker de la Fiscalía, Uribe defendió nuevamente su inocencia y señaló que comparecía ante la justicia por respeto a la Constitución, su familia y los colombianos. El exmandatario afirmó que a lo largo de su trayectoria ha enfrentado múltiples acusaciones que atribuyó a sus adversarios políticos y rechazó los señalamientos que lo han relacionado con narcotráfico, paramilitarismo, violaciones de derechos humanos y soborno de testigos.
Durante su pronunciamiento también se refirió a cuestionamientos políticos y económicos que ha recibido a lo largo de su carrera. Reivindicó sus posiciones sobre el papel del Estado, la participación privada en sectores como salud y pensiones y la reducción de la jornada laboral. Asimismo, defendió los resultados que, según sostuvo, obtuvo su Gobierno frente al narcotráfico y el desmonte del paramilitarismo, y recordó que Pablo Escobar habría ordenado atentados contra él.
Desde las instalaciones de la Fiscalía, el exmandatario también rechazó las acusaciones que buscan vincularlo con una supuesta cercanía entre sectores del uribismo y el petrismo. Aseguró que su oposición al Gobierno de Gustavo Petro se mantuvo firme y sostuvo que, pese a las diferencias políticas, considera necesario garantizar los derechos constitucionales de cualquier persona sometida a un proceso judicial.
Uribe cerró su intervención haciendo referencia al dolor que, según expresó, le produce la condena de su hermano, a quien describió como un hombre dedicado al campo y de valores morales. En ese contexto, reiteró que no ha cometido asesinatos y manifestó que, pese a las acusaciones y las circunstancias que enfrenta, mantiene su compromiso político y su defensa de Colombia.








