Las autoridades venezolanas reforzaron la presencia de policías y militares en los accesos al estado La Guaira con el objetivo de facilitar las labores de rescate y atención a las víctimas del doble terremoto que sacudió al país el pasado miércoles.
La medida fue adoptada luego de que cientos de vehículos particulares se desplazaran hacia la zona afectada para llevar ayuda humanitaria, situación que provocó congestiones y dificultades para el ingreso de maquinaria pesada, ambulancias y equipos de emergencia.
Los organismos de seguridad establecieron controles en las principales vías de acceso y priorizan la circulación de vehículos que transportan suministros, personal médico y grupos de rescate, lo que ha generado extensos trancones en la autopista que conecta Caracas con La Guaira.
Asimismo, las autoridades implementaron restricciones para el ingreso de los medios de comunicación, cuyos equipos son trasladados en vehículos autorizados por el Ministerio de Comunicaciones. La medida busca reducir riesgos sanitarios para los periodistas tras varios días de labores en las zonas afectadas.
Voluntarios que participan en las operaciones de búsqueda señalaron que aún se requiere mayor apoyo para remover escombros y localizar posibles sobrevivientes. Algunos rescatistas han reportado el hallazgo de víctimas mortales durante las últimas jornadas.
El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, pidió a la población abstenerse de viajar de manera particular hacia La Guaira para evitar obstáculos en el traslado de heridos y el despliegue de maquinaria. Además, invitó a quienes deseen colaborar a registrarse previamente en Caracas para coordinar las tareas de manera organizada.
Las autoridades informaron que el saldo del desastre asciende a 1.430 fallecidos, 3.238 heridos y más de 3.100 familias afectadas. De igual forma, el Gobierno indicó que durante las últimas horas se distribuyeron cerca de 2.600 toneladas de alimentos y agua potable para atender a las comunidades damnificadas.








