Naciones Unidas hizo un nuevo llamado a la comunidad internacional para aumentar el apoyo financiero destinado a Colombia, luego del terremoto registrado hace once días, que dejó una emergencia con cientos de víctimas y miles de familias afectadas.
El organismo busca conseguir 148 millones de dólares adicionales para fortalecer la respuesta humanitaria frente a los daños ocasionados por el sismo. De acuerdo con las cifras oficiales más recientes, el desastre dejó 319 personas fallecidas, más de 4.500 heridas y 260 desaparecidas.
El terremoto también afectó a unas 280.000 personas y provocó la destrucción de más de 31.000 viviendas, además de daños en infraestructura destinada a la prestación de servicios básicos y atención comunitaria.
Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, explicó desde Ginebra que dentro de la respuesta requerida existe un grupo de necesidades consideradas especialmente críticas. Para atenderlas se necesitan 82 millones de dólares, recursos que permitirían brindar asistencia a unas 127.000 personas en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Entre las prioridades identificadas se encuentran la atención en salud, el suministro de alimentos y apoyo nutricional, alojamiento temporal, acceso a agua potable, saneamiento e higiene. También se requiere garantizar educación de emergencia y medidas de protección para las comunidades afectadas.
La ONU advirtió que el terremoto agravó una situación humanitaria que ya era compleja en diferentes regiones del país. Muchas familias afectadas por el desastre ya enfrentaban dificultades relacionadas con el conflicto armado, el acceso limitado a servicios esenciales y la falta de medios de subsistencia, especialmente en áreas rurales y de la costa del Pacífico, donde se ubicó el epicentro.
El nuevo llamado financiero se suma al plan humanitario que Naciones Unidas mantiene para Colombia durante 2026, mediante el cual había solicitado 472 millones de dólares para atender las diferentes crisis humanitarias del país. Hasta ahora, ese plan ha recibido cerca del 62 % de los recursos requeridos.
En cuanto a la emergencia provocada específicamente por el terremoto, los países y organizaciones donantes han aportado hasta el momento 35 millones de dólares. A esta cifra se suman otros cinco millones provenientes del fondo de emergencia de Naciones Unidas, destinados a responder a las necesidades humanitarias más urgentes.








