Julieth Paola Pushaina Epiayú, profesional en Auxiliar de Enfermería, a sus 26 años, se convirtió en la primera mujer de la comunidad indígena wayuú en hacer parte del Ejército Nacional.
“Hago parte del Ejército Nacional y me siento muy orgullosa. Porto mi uniforme con orgullo, también llevando mi manta que hace parte de mí, que me identifica con lo que soy, como ser una mujer wayuú”, afirma la cabo Pushaina.
Es la número 11 de 12 hermanos, nacida en Barrancas y perteneciente a la comunidad indígena Zhaíno de la Alta Guajira, se ha encargado del trabajo social en su comunidad desde que hace parte de la institución.
“En este momento estoy en un Batallón de Acción Integral, ayudando a mi comunidad y a toda mi Guajira”, cuenta la cabo con orgullo, mientras reconoce que para llegar a ser parte del Ejército no ha sido fácil, pues son varios los sacrificios que ha tenido que hacer; para estudiar en la escuela y pagarme los viajes tuve que hacer mochilas, chinchorros, y así podía recoger el dinero que necesitaba para mis exámenes para entrar”.
Pushaina llegó al Ejército Nacional motivada por salir adelante, pues según ella, vestir el uniforme de la Fuerza Pública era su sueño desde niña al ver a su hermano, soldado profesional. Lastimosamente, él falleció en medio de una emboscada hace 14 años.
“El Ejército y la vida me han enseñado a ser fuerte, he pasado por pruebas muy difíciles, pero acá estoy de pie y voy a seguir así porque de esto se trata la vida, de luchar”, dice.
Para ella fue difícil salir de su ranchería y adaptarse a nuevas costumbres, pues según la cabo, tuvo que aprender mucho de sus compañeros. “Fue un golpe duro porque yo fui la única mujer wayuú y adaptarme al lenguaje de mis compañeros, me corregían, me daba risa, pero poco a poco me fui adaptando”.
Actualmente, la cabo presta su servicio en el municipio de Uribia, también conocido como la ‘Capital Indígena de Colombia’, donde el 95% de su población es indígena wayuú, siendo el 15% urbana y el 85% rural.
La cabo Pushaina, con su ejemplo y vocación busca incentivar a más mujeres de su etnia a hacer parte de la Fuerza Pública.
Actualmente, ya hay 200 mujeres de su comunidad en la Policía Nacional y la Defensa Civil.
La joven militar expresó su orgullo no solo por pertenecer a la etnia wayuú, sino también por llevar el uniforme de la institución que representa.
“Llevando mi manta que me identifica con lo que soy como es una mujer wayuú, como esa mujer militar, que así como me he demostrado ser fuerte saliendo adelante, así también estamos en el Ejército Nacional”, dijo.
La cabo Julieth Paola Pushaina Epiayú envió un saludo especial y puso su caso de ejemplo para que sigan adelante en la conquista de sus sueños. “Yo estoy acá, de pie, voy a seguir adelante porque de eso se trata la vida, de luchar, amando este uniforme y esta institución que me ha permitido estar cerca de mi etnia”.
Entre tanto, Karen Kautista Carrascal Ortega, también de ascendencia wayuú, estudiante del Centro de Instrucción de Policía Wayuú en Uribia, explicó que llegó a la institución acompañada de su espíritu de servicio a la comunidad.
“Mi objetivo es poder desde este rol ayudar a la comunidad, apoyar a la institución, llevar con orgullo mi uniforme”, manifestó.
Agregó que uno de sus objetivos es difundir la cultura wayuu, todo lo que representan para La Guajira y para el país.
“Mi mensaje es que la Policía tiene las puertas abiertas para quienes quieran ingresar a esa institución que es de prestigio, que sigue creciendo y desde aquí podemos también contribuir con nuestras comunidades”, consideró.
Karen también lleva con orgullo la manta wayuú y se sigue preparando para convertirse en un referente departamental para otras mujeres de su comunidad.








