En segunda instancia el exgobernador de La Guajira, Hernando Deluque Freyle tratará de demostrar que si cumplió a cabalidad con la construcción, ampliación y/o remodelación de los palacios municipales de El Molino y Hatonuevo, así como la construcción del terminal de paso y la plaza de mercado de San Juan del Cesar, la construcción de la plaza de mercado de Maicao, y un puente sobre el río Ranchería que comunica a Fonseca con el corregimiento de El Hatico, por los que fue condenado a una pena de cuatro años por el delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, por parte de la Corte Suprema de Justicia.
El alto tribunal lo absolvió del punible de peculado por apropiación por el cual fue acusado, y le negó la suspensión condicional de la ejecución de la pena y le reconoció la prisión domiciliaria.
En dialogo con este medio de información, precisó que el delito de peculado fue descartado, “no se trató de robo, esto es una primera instancia, tengo derecho a la segunda y en eso estamos trabajando”.
Deluque Freyle informó que se está trabajando para presentar la apelación correspondiente la próxima semana.
“Estoy seguro que vamos a terminar bien, yo ni siquiera firme la liquidación del contrato, la firmó el secretario de Obras como era lo usual con el interventor”, afirmó.
Puntualizó que su condena es por haber autorizado la liquidación sin haber terminado las obras.
Enfatizó que las obras se construyeron, pero lamentablemente la Fiscalía llegó a investigar cuatro años después cuando algunas de ellas como el terminal de paso de San Juan, fueron desvalijadas porque nunca se les puso vigilancia.
Precisó que le correspondió la fase de la ejecución, donde hubo necesidad de modificar el contrato por situaciones como la presentada en el municipio de Maicao, donde tampoco querían la construcción del mercado nuevo lo que generó una serie de atrasos.
“Cuando la Fiscalía va a adelantar la visita en el año 2006, cuatro años después de haberse construido las obras cuando llega se encuentra con una obra que dejaron abandonada, no tenía vigilancia no teníamos nosotros que ponerla como departamento sino el municipio nunca la pusieron como es usual ya fue desvalijada, hasta los techos se robaron”, dijo.
Sostuvo que en el caso del palacio municipal de Hatonuevo, lo que se hizo fue lo que se acordó, correspondiendo la segunda fase al municipio. “Cuando llegó la Fiscalía la alcaldía no había cumplido con su compromiso, allí estaba la obra y eso fue lo que se comprometió el departamento de La Guajira”.
Agregó que son situaciones que no se comprenden porque fueron hechos del 2012 y 10 años después se hace esa afirmación.
“No entiendo ese letargo que ocurrió ahí y eso entre otras cosas atenta contra el derecho a la defensa porque se van borrando las huellas de las situaciones conflictivas presentadas”, apuntó.








