La Administración Distrital hizo entrega del sistema de operatividad de 119 cámaras de seguridad al Departamento de Policía Guajira, con el fin de blindar el accionar de la fuerza pública para contrarrestar los delitos en todas las modalidades en los diferentes sectores de la ciudad de Riohacha.
El secretario de Gobierno, Leandro Mejía Díaz, con funciones de alcalde (E) de Riohacha, manifestó que en esta oportunidad se realizó una inversión de 1.400 millones de pesos que comprenden en adquisición de nuevas cámaras y el mantenimiento de las mismas, “vamos a instalar más cámaras estamos seguro que con esta activación de las cámaras vamos a blindar la seguridad en la capital de La Guajira”.
Mejía Díaz, puntualizó que este es una iniciativa que ha venido realizando desde hace varios meses con el fin de dar respuesta a las exigencias de la comunidad que piden mayores resultados, “estamos dando respuesta supervisamos que las cámaras están en funcionamiento total y vamos a seguir solicitando inversión sabemos que con este sistema de vigilancia y control tendremos respuesta inmediata con resultados precisos en cuanto a esclarecimiento de casos y capturas de delincuentes”.
Por su parte, el personero del Distrito, Yeison Deluque Guerra, enfatizó que esta ha sido una de su preocupación y que le hizo seguimiento constante para que se diera hoy los resultados, “vamos a hacerle todo el seguimiento oportuno para que este sistema de cámaras se mantenga, es por eso que le pedimos a la Administración Distrital que esta herramienta permanezca y que se realicen los mantenimientos oportunos para que tengamos una ciudad más vigilada”.
Las autoridades señalaron que desde las operaciones de prueba e instalación se pudo lograr importantes resultados en cuanto a capturas en la ciudad de Riohacha, esta área de la Policía Nacional cuenta con un equipo capacitado para la operatividad efectiva del sistema, además, de un trabajo articulado para garantizar seguridad en los sectores más críticos donde se han presentado los hechos delictivos de hurtos por las bandas de “motoladrones”.








