Ciento cincuenta mil hectáreas de tierras que abarcan nueve municipios del Sur de La Guajira, serán declaradas áreas de producción de alimentos (Appa).
La información fue confirmada por Dora Inés Martínez, directora Técnica de Ordenamiento Social de la Propiedad y Mercado de Tierras Rurales de la Upra, quien recorrió los municipios de San Juan del Cesar, El Molino, Villanueva, Urumita, La Jagua del Pilar, Fonseca, Distracción, Hatonuevo y Barrancas, recopilando información y detallando cada uno de los criterios que permiten la identificación de las Appa.
La funcionaria explicó que como una determinante de ordenamiento territorial, las alcaldías deben tenerlas en cuenta para la toma de decisiones del uso del suelo rural para otorgar licencias, y certificaciones.
Precisó, que las áreas quedan con destinación exclusiva para la producción de alimentos y no se pueden desarrollar otras actividades que tengan pretensiones por parte de otros actores.
Agregó, que se acordó con las alcaldías prestar un apoyo técnico posterior a la declaratoria para que las áreas queden vinculadas ya sea a los esquemas de ordenamiento territorial, o los planes básicos de ordenamiento territorial, según cada uno de los municipios.
Manifestó que los alcaldes están en un proceso de actualización y revisión de sus instrumentos de ordenamiento territorial y dentro del mismo deben tener en cuenta esas áreas como determinantes.
Recordó, que la entidad realizó el año pasado y durante este 2024, reuniones de exposición de los avances de la identificación de las Appa con la comunidad, productores, gremios, alcaldes y otros actores territoriales, con el fin de hacer de este un proceso participativo.
Las Appa son áreas del suelo rural que presentan condiciones para la producción de alimentos. Son prioridad para el Estado y deben protegerse, ya que esto contribuye significativamente al cumplimiento del derecho humano a la alimentación adecuada.
Enfatizó que el propósito es proteger y evitar la pérdida de los suelos para la producción de alimentos, promover el uso eficiente del suelo rural agropecuario, así como de los recursos hídricos, e impulsar el desarrollo rural para la garantía del derecho humano a la alimentación adecuada.









