Carolina Botti, hija del empresario brasileño, Fernando Botti, denunció que su padre se encuentra desaparecido desde hace una semana, luego de que fuera visto por última vez en el municipio de Maicao.
En declaraciones desde Washington, donde reside, la joven relató que su progenitor llegó a Colombia procedente de la ciudad de Maracaibo, en Venezuela, debido a que adelantaba gestiones para hacer negocios con la comercialización de mariscos.
Sostuvo que su padre trabaja con comercio exterior y tenía información de que algunas empresas estaban interesadas en negociar con pescados, razón por la cual vino a La Guajira.
“Mi padre estaba en Maicao por negocios y luego iba a ir a Maracaibo, Venezuela, pero nos dijo que el 11 de mayo iba a perder la señal hasta el viernes por la noche a más tardar. No habló con nadie desde entonces. En el trayecto viajaba con un señor, que es de Venezuela también, y es su amigo. Ese amigo nos dice que estaban casi en la frontera y mi papá salió del coche para subirse a una moto para atravesar la frontera y ese amigo le dice que no, que no se vaya, pero mi papá se fue en la moto. Desde entonces no sabemos dónde está, la Policía ya tiene información y la Embajada, no tenemos noticia de papá desde hace una semana”, contó Carolina Botti.
Sostuvo que la persona que lo acompañaba ha entregado dos versiones diferentes: que primero salió del taxi y dijo que volvería en una hora, pero nunca regresó. La otra es que salió del vehículo subió una moto para atravesar la frontera y llegar a Maracaibo.
La hija del empresario desaparecido asegura que esta era la primera vez que visitaba el departamento de La Guajira y que no es común que se ausentara y no se comunicara con su familia.
“Los mensajes no le llegan, su teléfono está apagado. La última señal del celular reporta en Riohacha y luego en Maicao. Comenzamos a preocuparnos el lunes cuando no pudimos contactarlo y al saber que esa es una región complicada, pero necesitamos mucha colaboración de las autoridades”, expresó Carolina Botti.
Precisó que están considerando venir a Colombia con su mamá y su hermana en los próximos días para pedir ayuda aunque les han advertido que Maicao es una región difícil en materia de seguridad.

Describió a su papá como un hombre de 1.75 de estatura, 49 años de edad, pesa 95 kilos, cabello canoso, usa anteojos y viste de forma sencilla, sin lujos.
Indicó que ya instauraron la denuncia de la desaparición en la Fiscalía General de la Nación y ante la Embajada de Brasil en Colombia. “Necesitamos que la Policía tome este caso en serio, las personas no pueden desaparecer de esta forma”.
Señaló que su padre padece de trastorno bipolar para lo cual toma medicamentos.








