El trino que escribió la periodista Katia Salem Ospino indilgando a Carlos Arturo Robles Julio como responsable de amenazas de muerte que recibió en pasados días, ocasionaron que el rector de la Universidad de La Guajira realizara dos denuncias por la situación en mención.
La primera denuncia que fue instaurada ante la Dijin por presuntas conductas punibles relacionadas con injuria, calumnia, abuso de autoridad, revelación de secreto, prevaricato por acción y concierto para delinquir.
Estas denuncias va dirigidas contra José María Moscote Pana, Contralor Departamental de La Guajira; Katia Salem Ospino, Adaulfo Manjarrés Mejía y Marcela Manjarrés Mejía.
“Por haber concertado para injuriar y calumniar a la Universidad de La Guajira y revelar información que la Contraloría Departamental está obligada a mantener en reserva, respecto de la gestión que se viene adelantando para recuperar los recursos que la Gobernación de La Guajira le adeuda a la Universidad”, afirmó Carlos Arturo Robles Julio, rector de la Universidad de La Guajira.
De igual manera manifiesta Robles Julio que “la conducta del Contralor Departamental va más allá de lo que le corresponde desarrollar con sujeción a las funciones que el cargo le impone, está fustigando a la universidad con insistentes requerimientos a los cuales la Universidad ya les ha dado respuesta y más sin embargo continúa como si se tratara de una persecución; asimismo no ha contestado las recusaciones que la Universidad ha presentado para que se declare impedido y, sin ser autoridad judicial, usurpando las funciones de juez; con base en una interpretación a todas luces amañada de la Circular 023 de 2020 expedida por él mismo, sobre ‘recomendaciones para aplicación de embargos sobre cuentas inembargables de entidades territoriales’ le ha solicitado a los bancos no poner a disposición de la universidad los recursos embargados, emitiendo una orden manifiestamente contraria a la ley”.
Asimismo indicó que “las expresiones divulgadas por el señor Contralor Departamental, José María Moscote Pana, no son ciertas, ni corresponden a la realidad, son desacertadas y desactualizadas.
Con su difusión se está causando una afectación inapropiada a la imagen de la universidad y enviando una errada, equivocada y falsa información a la opinión pública y a las autoridades, además está causando unos perjuicios económicos enormes a los trabajadores de la Universidad, al solicitar al banco que se abstenga de ejecutar las órdenes de embargo, con lo cual ha puesto en serios aprietos económicos a la universidad”.
Cabe indicar que la periodista Katia Salem Ospino mediante sus redes sociales indicó que las amenazas en su contra podrían tener alguna relación con la investigación que realiza en la Universidad de La Guajira.

“Debo manifestar con la misma vehemencia que me caracteriza, que mis sospechas están dirigidas hacia Carlos Arturo Robles, rector de la Universidad de La Guajira, quien quiere impedir a toda marcha que yo publique una investigación en su contra” afirmó la comunicadora en su cuenta de Twitter.
Ante la situación el rector de la Universidad de La Guajira, Carlos Arturo Robles Julio, en una segunda denuncia contra Katia Salem Ospino indicó que hubo calumnia y falsa denuncia en su contra.
“Pongo en conocimiento a la Fiscalía General de la Nación sobre los siguientes hechos delictivos en que la periodista Katia Ospino Salem ha incurrido al momento de publicar en su cuenta de Twitter @katiaospino lo siguiente: La periodista Katia Ospino Salem denunció unas presuntas amenazas de muerte en su contra y como consecuencia el día 21 de septiembre de 2020 manifestó en su cuenta de Twitter que esas amenazas provenían del suscrito, lo que es totalmente falso incurriendo la señora Ospino en la comisión de los delitos de calumnia (221 Código Penal) y falsa denuncia (435 Código Penal). La calumnia y la difamación, señor fiscal se fundamenta en el hecho de acusar a una persona de haber cometido un delito con el único ánimo de dañarla o causarle algún tipo de perjuicio como es este caso, pues la persona denunciada no tiene ninguna razón ni motivo alguno que la anime a destruir la honra de una persona, obsérvese que la difamación es una acción que busca generar una lesión en el honor y la integridad del individuo con acusaciones falsas. Igualmente le resalto al señor fiscal que, cuando la persona calumniada y difamada, es un funcionario público se procede de oficio; arriba quedó anotado que soy representante legal de la Universidad de la Guajira, por lo tanto, funcionario público”, dijo Carlos Arturo Robles Julio.

Cabe indicar que distintas agremiaciones periodísticas como el Colegio Nacional de Periodistas y la Flip se pronunciaron ante las amenazas de muerte que recibió Katia Salem Ospino exigiendo a las autoridades investigativas esclarecer lo ocurrido.









