Un operativo conjunto entre autoridades de República Dominicana, la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y la Policía Nacional de Colombia permitió interceptar un cargamento de 1.670 kilogramos de cocaína que tenía como destino final el mercado estadounidense, en una acción que impacta de manera directa las redes del narcotráfico transnacional.
La intervención se desarrolló en la zona de Pedernales, tras recibir información de inteligencia sobre el ingreso de una lancha rápida a aguas dominicanas. En respuesta, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) activó un amplio dispositivo que incluyó unidades de la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército.
La embarcación, de 32 pies de eslora y equipada con dos motores de alta potencia, transportaba 57 fardos de la sustancia ilícita. Durante la persecución, los tripulantes encallaron en una playa, donde se registró un intercambio de disparos con las autoridades.
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Pese al operativo, los sospechosos lograron huir hacia la zona boscosa del Parque Nacional Jaragua, donde continúan siendo buscados mediante patrullajes terrestres y sobrevuelos.
De acuerdo con el ministro de Hacienda de Colombia, el decomiso representa un golpe significativo a las finanzas de organizaciones criminales que operan desde La Guajira, al impedir la distribución de más de cuatro millones de dosis y generar pérdidas superiores a los 17 millones de dólares.
Finalmente, el funcionario destacó que la acción evidencia la efectividad de la cooperación internacional para cerrar rutas y debilitar estructuras dedicadas al tráfico de drogas.








