En el transcurso de la mañana del día de ayer, en Maicao se realizó una manifestación pacífica, que llegó hasta la estación de Policía de Maicao, para exigir la liberación de Juan Carlos Vega, detenido tras incendiar la sede de Cajacopi.
Según familiares, su reacción fue producto de la desesperación: su hijo, de 8 años, no ha recibido atención médica y está en riesgo de perder un ojo. El menor se encuentra en un hogar de paso en Barranquilla junto a su madre, a la espera de atención especializada.
El caso reabre el debate sobre el acceso a la salud y la respuesta de las EPS frente a emergencias.








