Tras cinco meses de espera por la culminación de los procedimientos judiciales y forenses, el Instituto de Medicina Legal entregó a sus familiares los restos mortales de Gabriel Enrique Fernández Bermúdez, el adolescente de 15 años que fue asesinado en diciembre de 2025 en el corregimiento de Mingueo, jurisdicción del municipio de Dibulla, La Guajira.
El menor había sido señalado por miembros de la comunidad como presunto responsable de la muerte de una niña de tres años, hallada sin vida en esa localidad. Según las investigaciones, tras las acusaciones se registraron alteraciones del orden público que derivaron en la retención del adolescente, de nacionalidad venezolana, y posteriormente en su homicidio, en hechos que son materia de investigación y que las autoridades relacionan con un posible caso de justicia por mano propia.
La muerte de ambos menores causó profunda conmoción en La Guajira y en distintas regiones del país. Mientras avanzaban las diligencias judiciales, los restos de Gabriel permanecieron en Medicina Legal de Santa Marta. Solo hasta este fin de semana su madre pudo recibir el cuerpo para darle sepultura en el corregimiento de El Hatico, zona rural de Fonseca.
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En el marco de las investigaciones, el pasado 8 de mayo fue judicializada y enviada a un centro carcelario María Mónica Quiñones Graciano, conocida como “La Tía” o “La Mona”, señalada por las autoridades de participar en el homicidio del adolescente y de ser presunta cabecilla del grupo armado Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada en esta zona del departamento.
Las autoridades continúan adelantando las investigaciones para esclarecer plenamente tanto la muerte de la niña de tres años como el asesinato del adolescente, dos casos que siguen generando interrogantes y reclamos de justicia entre la comunidad.








