Con profundo pesar fue recibida la noticia del fallecimiento de Rosalba Altamar, cariñosamente conocida como “Chava”, quien murió en una clínica de la ciudad de Barranquilla. Su partida deja un gran vacío en el municipio de Manaure, donde fue ampliamente apreciada por su carácter alegre y su compromiso con la familia, los animales y el cuidado del medio ambiente.
“Chava” pertenecía a una reconocida familia del municipio y su vida estuvo marcada por la entrega a sus seres queridos y la defensa de causas nobles. Su legado queda en la memoria de quienes la conocieron y compartieron con ella momentos de afecto y alegría.
Le sobreviven sus hijas, la periodista Naileth y la médica Nilbeth Bruges Altamar, así como su compañero de vida, Nilson Brugés Rodríguez. La velación se llevará a cabo en la Calle 6 # 3-20, barrio Centro del municipio de Manaure.








