“Nos mantenemos en pie de lucha”, manifestaron las más de 20 autoridades tradicionales que hasta este jueves 5 de octubre, completan 19 días de toma pacífica de la estación del gasoducto de Promigas.
El propósito de la protesta en el kilómetro 7 cerca a la comunidad de Kaisurujun en el sector de Casa Azul, zona rural de Manaure, es según afirman, “para exigir las indemnizaciones que la empresa no ha dado a las familias indígenas afectadas por las acciones en sus territorios”.

La comunidad precisa que las declaraciones emitidas por el secretario de Gobierno de Manaure, “desvirtúan el proceso que se viene adelantando para una mesa de diálogo con sus representantes (abogados)” para llegar a unos acuerdos que favorezcan a las familias “que han sido engañadas”.
El apoderado de los manifestantes envió un comunicado a Promigás para notificarles el pleno conocimiento de que se mantienen en su toma pacífica y de acceso al diálogo, siempre y cuando se respeten sus derechos ancestrales. Sin embargo, aseguran que se sienten “burlados y ofendidos ante tanta impunidad hacia los habitantes de Kaisurujun”.
El comunicado fue enviado el pasado 26 de septiembre en donde el abogado apoderado Lorenzo Hernández González señala lo siguiente: “Todo esto se ha convertido en una burla y ofensa que las autoridades que suscriben este documento no están dispuestas a soportar. Por este motivo se les notifica a Promigas que queda vedado todo ingreso de empleado, operarios y demás que hagan parte de la empresa a la comunidad de Kaisurujun, hasta tanto no se reconozca la compensación”, se lee en el documento.
Es de resaltar que la comunidad wayuú se tomó las instalaciones de la estación de este gasoducto desde el pasado 17 de septiembre.








