Un hijo del municipio de Urumita en el departamento de La Guajira, el sacerdote Jesús Alberto Torres Ariza, fue designado por el Papa León XIV nuevo Obispo de la Diócesis de San José del Guaviare, como reconocimiento a su vida pastoral y de servicio a la comunidad.
El padre, quien se desempeña como Vicario de la Pastoral de la Diócesis de Valledupar, asume un nuevo reto en su vida sacerdotal, en una Diócesis como la de San José del Guaviare, en cuyo territorio es evidente la presencia de grupos armados ilegales que causan temor en la población.
En el padre se reconoce su extensa labor pastoral en la Diócesis de Valledupar, además de ocupar cargos de responsabilidad como director del Banco de Alimentos, delegado episcopal de Pastoral Social, delegado de pastoral educativa e Indígena, rector del colegio El Carmelo y profesor de Teología Pastoral y Misionología en el seminario Diocesano.
Se destaca que su formación se enriqueció con una licenciatura en Misionología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y una licenciatura en Ciencias Religiosas en la Universidad Javeriana de Bogotá.
Llega cargado de experiencia a compartir con nuevos feligreses en un territorio donde su gente clama por la paz, y en donde el trabajo evangelizador para predicar la fe cristiana es clave para sacar adelante algunas iniciativas sociales en medio del conflicto.
La Diócesis de San José del Guaviare, erigida canónicamente en el año 2000, es heredera de una rica historia evangelizadora que se remonta a las misiones de jesuitas y carmelitas en el siglo XVII. Su labor, continuada por los Monfortianos y los Misioneros de Yarumal, ha estado marcada por el acompañamiento a las comunidades en un territorio de gran diversidad étnica y complejos desafíos sociales.
En la actualidad, la Diócesis cuenta con una estructura pastoral robusta que incluye dos vicarías foráneas y 18 parroquias, tanto urbanas como rurales. Su acción se centra en la evangelización, la educación a través de la contratación de sedes educativas, la promoción de alternativas productivas, el acompañamiento a poblaciones vulnerables y una intensa labor a favor de la reconciliación y la paz.
Si bien su vida sacerdotal la ha vivido fuera de La Guajira, la comunidad expresa sus sentimientos de profunda alegría porque el padre Jesús Alberto representa también a una persona sencilla y humilde, coherente con sus pensamientos y de una profunda fe cristiana.