La iniciativa del alcalde del municipio de Dibulla, Marlon Amaya, de implementar las mesas interinstitucionales de paz, emerge como una iniciativa que podría generar efectos positivos para bajar los altos índices de violencia, producto del enfrentamiento de grupos irregulares, el conflicto entre familias y las extorsiones a los empresarios asentados en ese territorio que trabajan alrededor del turismo.
La iniciativa pretende que instituciones como la Defensoría del Pueblo, la Personería, la Secretaría de Gobierno, estudiantes y población civil puedan participar para generar diferentes alternativas que promuevan acciones alrededor de la convivencia pacífica y del diálogo.
Pretende la primera autoridad del municipio de Dibulla, uno de los más golpeados por hechos de violencia, que la comunidad se involucre para exigir a los actores que cesen sus hostilidades y les permitan vivir con tranquilidad.
Por ello, tratar también que las familias en conflicto diriman sus diferencias a través del diálogo es una de las apuestas de la Administración municipal de Dibulla.
Se espera que instituciones como la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales atiendan esta iniciativa que nace para aportar a la paz de un municipio donde sus habitantes viven con miedo.
El ejercicio de la paz es de todos, y es importante promoverlo desde diferentes instancias como un aporte para que las comunidades puedan sentirse tranquilas y seguras en el ejercicio de sus actividades.
Recientemente, el presidente Gustavo Petro sancionó la modificación, adición y prórroga de la Ley 418 de La Paz Total, la cual define la política de Estado, preservando y garantizando la seguridad humana, a través de la solución definitiva del conflicto armado en Colombia.
“Esta es una gran noticia para el país y para todos los colombianos que anhelamos que nuestros hijos y nietos crezcan en un país libre de guerra en donde prevalezca el diálogo por encima de cualquier forma de violencia”, fueron las palabras del presidente.
La citada ley permite que se gesten las Regiones de Paz con Comisionados en sitios específicos de Colombia que se identifican por un tipo especial de violencia que se quiere desmontar. Allí la articulación de autoridades y gestores de paz, quienes ayudarán a dialogar y concertar con esas estructuras para avanzar en su posterior desmonte.